sábado, 21 de diciembre de 2013

AMORES QUE MATAN O CAPRICHO ROMANTICO



-Hubo una vez un poeta enamorado de la más bella concubina de un harén.

-Existió una vez una concubina enamorada de un joven poeta. 

-Una concubina enamorada accedió a ser visitada en sus aposentos por el poeta.
-Una vez un enamorado escaló los altos muros que rodeaban el palacio de las concubinas.
-Una noche el eunuco que vigilaba el harén vio como se amaban los enamorados.
-Esa noche el eunuco supo que vigilaba un tesoro y que jamás podría disfrutarlo.
-Un eunuco enfurecido mandó asesinar al poeta que disfrutaba de su tesoro.
-Una vez una flecha atravesó el alma de un poeta enamorado.
-Un poeta que moría; antes de dar la vida a la noche sin tiempo, escribió con su sangre en las piedras del muro el nombre de su amada. Cada noche lunada, se puede leer un nombre en las piedras del muro.
-La concubina lo puede ver desde su ventana.
-Durante toda su vida, el eunuco se afana en limpiar la sangre del poeta de la muralla.
-Cuando hay luna llena se produce un milagro, lo llaman la memoria de la piedra, y se puede ver desde la ventana de la concubina.
- La memoria de piedra, guardara para siempre su nombre y su historia.

UN PERSONAJE



Siempre oí decir eso de mi bisabuelo Martín Garrido ”era todo un personaje”… mucho antes de que mi abuela Lola se casara con mi abuelo Teodoro Beltrán, tuvo, digamos cierto acercamiento hacia otro mozo del pueblo, cuyo apodo me cuidaré de mencionar para evitar maledicencias.
En mi familia por lo que me han contado siempre hemos sido jornaleros o gente de servir o como se dice ahora asalariados por cuenta ajena, y no se si en algún momento de la historia familiar, alguien consiguió fortuna; lo que tengo bastante claro, es que en definitiva no hemos sido gente de “posibles” y para ilustrarlo añado estos versos de su cosecha.

Tío Martín anda en la viña,
sudando de sol a sol.
Ganando cuatro pesetas,
con un borrico rabón.

El mozo,  alentado por sus padres, decidió que no seria mi abuela a la que convirtiera en su esposa, dando así a mi abuela unas soberanas calabazas. Mi abuela se sintió despreciada, y despechada se fue llorando a casa de sus padres, imagino maldiciendo la poca fortuna.
Cuando llegó a oídos de mi bisabuelo, el enfado como podéis imaginar fue mayúsculo ¡Ahora va saber estos quien soy!…, dicen que espetó.
Renombrado trovero, (tenía fama de ello entre sus vecinos y amigos) en más de una ocasión había sido llamado a orden por las autoridades del pueblo debido a las denuncias de vecinos enfadaos con sus coplillas.
El alcalde de por aquellos entonces, Balbino, más de una vez lo había mandado a llamar para reprenderlo; casi siempre escribía sobre injusticias y ofensas de poca monta, pero esta vez el ofendido había sido el mismo, así que afiló el lápiz y se dispuso a descargar su ira en unos versos que retratasen por así decirlo a la familia del susodicho, la coplilla en cuestión decía así:

Ya pueden las Rebotás
echar mucha fantasía,
yo conocí a toa sus tías
que tenían donde callar.
Su abuelo tuvo amistad
con la burra que tenía,
que vuelvan la cara atrás
que son tos unas porquerías,
que han venido a despreciar
a una moza tan lucida.

Este antepasado mío lleno mi niñez de anécdotas, poesías y canciones que me contaron mi abuela, mi madre y hermana Lola y aun recuerdo muchísimas de ellas.
Casi siempre escribía décimas o espinelas (estas construcciones constan de 10 versos octosílabos y deben su nombre al músico y poeta Vicente Espinel que vivió por el siglo XVI) Mi bisabuelo Martín, vivió en Villalba hasta su muerte aproximadamente 1920 y contaba mi abuela que cuando estaba en el lecho de muerte ella le rogó que le hiciera la última poesía ¡Padre, cuente usted la última!”…

Tengo ochenta y cinco años
Cumplidos día por día,
Una vida muy sufrida
De amores y desengaños.
En décima, no es extraño
Que alguien se haya molestado,
ningún falso testimonio
a nadie le he levantado,
esto se puede llevar
a toditos los juzgados.

Se murió el hombre como es natural, y sucedió que nadie quería amortajarlo debido en parte, al pudor que existía antiguamente a que una mujer viese desnudo al padre y a circunstancias que no me contaron; lo cierto es que llamaron a mi tío Martinito, y este lo vistió con una vestimenta de  hidalgo antiguo y unos zapatones enormes, acabados en punta, estos con el "rigor mortis" apuntaban exageradamente hacia el techo y como no encontró una correa acorde a semejante vestimenta, redondeó el conjunto con un cordel a modo de cinturón.
Cuando mi abuela  entró al cuarto a velar a su padre, le dio un ataque de nervios y se puso a reír y a gritar como una loca, ¡Qué habéis hecho con padre, si lo habéis disfrazado de Judas! en resumidas cuentas, hasta el día de su muerte entretuvo a familiares y amigos que lo velaron, dando que hablar con el dichoso disfraz de Judas.
Los escritos con todos sus cuentos y poesías los heredó “Martinito”, ese tío mío que fue campeón de España y del mundo de tiro y que no se a quien legaría a su muerte los escritos del bisabuelo; así pues heredé de mi bisabuelo el gusto por las letras y otros heredaron otras cosas.
Un día, trabajando en un cacho tierra que tenían muy lejos del pueblo; creo que le llamaban a la finca “piojo”, le dio un dolor y se puso a morir; como pudo se tumbó encima de la burrilla, la arreó con un chasquido y le dijo ¡vamos pa casa!, la burrilla lo trajo de vuelta y mientras venía de camino, dolorido y malito con lo que el pensaba era el cólico miserere, compuso la siguiente:

La muerte la veo venir
Yo que la estaba esperando,
Suspiraba en cuando en cuando
acordándome de ti.
A Dios le pido por ti,
Perdone mis desengaños.
Pues fuiste mi compañera
más de treinta y cinco años.
Y por buscarte alimento,
muero en terrenos extraños.

Cierto día el alcalde del pueblo lo llamó al ayuntamiento para echarle una de las rutinarias broncas, seguramente por meterse con alguna injusticia o tropelía de las autoridades, pues sus versos eran casi siempre dardos contra alguna hechuría, y escribió la que sigue:

Me llama la autoridad
acudí con desatino,
y allí me encontré sentado
al que le llaman Balbino.
Con un carácter muy fino,
un semblante muy severo.
Me dijo que me quitara
en su presencia el sombrero.
Entonces le contesté,
¡Soy calvo y no tengo pelo!

Cuando en 1910 pasó el cometa Haley, lo vio pasar y desde la puerta de su casa de la calle Reliquias, divagó sobre su origen y le compuso la siguiente décima:

Sa presentado un cometa
que viene en busca del sol,
cosa que nos manda Dios
para ver si se escarmienta.
La humanidad por completo,
la tienen abandonada,
que no hay quien vaya a misa
y tampoco a confesar.
Esto es un grande castigo,
que Dios nos viene a mandar.

Mi bisabuelo tenía ocurrencia para todo… Como ya he comentado, en mi familia lo que es la fortuna, ha sido más bien nula; así que conforme vamos teniendo edad de espabilarnos, pues nos vamos a buscarnos la vida como Dios nos da entender, los hombres a trabajar donde se necesitan…, y las mujeres salían a servir,  así funcionó hasta nuestros días y así le ocurrió a mi abuela, que cuando tuvo edad suficiente marchó a servir a casa de unos marqueses, o vaya usted a saber, que el dinero es el mejor tinte que se conoce para colorear sangres de toda índole. Estando en el servicio de aquellos señores y oyendo que los demás criados a espaldas suyas iban a regalar a la señora un detalle por su aniversario, escribió a su padre con la queja de que a ella le iban a poner una falta por no tener que regalarles y pidiendo a su padre que le hiciera una poesía para así poder quedar medianamente bien ¡Algunas personas no saben todavía, que el gusto mas grande se da por las orejas!... en la contestación a la carta iba el siguiente poema:

Señora, discreta eres,
bendita, mil veces seas,
porque usted sola campea,
entre todas las mujeres.
Tuviste dicha y placeres,
alegría, gusto y gozo,
por eso en su aniversario,
le digo la verdad pura.
¡Que dichosa la criatura
que ha llegado a ser su esposo! 

Ni que decir tiene que mi abuela salió mucho más recompensada que los demás criados, mientras que a estos los señores les regalaron 1 pesetas, a mi abuela, aparte de aplaudirla a rabiar y alabarle el gusto que había tenido, le dieron un duro y no precisamente sevillano.
Yo crecí a las faldas de unas mujeres maravillosas que llenaron mi niñez de historias, de canciones, de esperanzas y anhelos, hoy ya mayor, no la cambiaría aunque pudiese ¡ ni por la del mas pintado! Y con este latiguillo acabo, pues como ya sabéis suelo contar las cosa como me la contaron.

DISPARATES


Nos pasamos la vida disparatando, caminando se podría decir “a tontas y a locas” pero... ¡Hasta aquí hemos llegado!
He ocupado una buena parte de mi vida en crear una familia, trabajar para otros, amontonar recuerdos, y creo que ha llegado el momento de preparar la despedida, o rematar como dicen algunos la faena.
Dijo un poeta “Allí me encontrareis ligero de equipaje”... Creo que es buena idea esta del vaciamiento, ”ligero de equipaje” significa no ir cargados de cosas innecesarias; así pues la primera tarea es vaciarse, dejar de ser un caracol para convertirse en una babosa... ¡Menuda metáfora!
Decía con buen criterio mi madre que cuando el resultado a obtener de un trabajo no compensaba el esfuerzo para realizarlo, aquello de… “ Para ese viaje no se necesitan alforjas”; por lo tanto nada de bienes materiales se va a necesitar a donde vamos, no hará falta ir tan cargados, habrá que vender todo lo que se pueda y dar a quien lo necesite lo obtenido,  en la mayoría de los casos serán los hijos los encargados de vaciar esas alforjas materiales. Para los bienes espirituales habrá que realizar un buen examen de conciencia, sin engaños, a conciencia nunca mejor dicho y valga la redundancia. Esta faena puede durar una eternidad o un suspiro según se mire.
He observado a la hora de reflexionar sobre mi vida que es fácil entrar en un bucle... Repitiendo una y otra vez cosas que ya sabes y creo que a veces nos da “miedo” tocar ciertos resortes; por eso andamos “ramoneando”, picando aquí y allá con tal de seguir con la mascara puesta.
¿Sabían que la palabra “persona” viene del latín y que denomina a la mascara utilizada en una representación teatral? Pues a aplicarse el cuento y... ¡A quitarse la mascara!
Si conseguimos sobrevivir a la impresión que produce, y las babas del conocimiento no se secan, a lo mejor llegado el momento sonreímos felices.
Esperar a la dulce compañera de la vida, porque no se si a estas altura de lo expuesto no os habéis dado cuenta, pero nos acompaña desde que nacemos… Recuerdo que cuando era un niño nos decían aquello de que “ en la palma de la mano llevamos escrito una M” y luego nos decían sobre las palmas de las manos, M+M… ¡Muerte segura!

CUENTO ABSURDO



Cuando era muy, muy niño... mi madre me contaba un cuento-chiste para que me durmiera con alegría, era un cuento absurdo; pero hacía que cada vez que me lo contaba me pusiera a reír como un tonto y yo le decía: Cuéntamelo otra vez y ella contaba.
Había una vez un hombre que se encontraba sentado en una piedra del camino, suspiraba amargamente, y se quejaba como si le tuviese que sacar el barbero una muela... ¡Aaaay aaay!
Las personas que pasaban de buena mañana por el camino, se acercaban a preguntarle por lo que le pasaba; pero el no paraba ni un momento de quejarse. 
¿Fulano, que te pasa? aaaay, aaaaaay..., pero hombre de dios, di que te pasa para que te podamos ayudar… Nada, seguía con sus quejas, y si cabe, aun más pronunciadas. Ya se iba acercando la hora de comer y el paisano tenia congregadas a su alrededor una veintena de personas interesadas en el motivo de sus quejas.
Acertó pasar por allí un cabrero, hombre muy bruto, paciente y acostumbrado a manejar un rebaño de cabras, que volvía de vuelta a casa para meterlas de nuevo al corral. 
Viendo el pequeño alboroto en el camino, se acercó a ver que sucedía y observando el cuadro dijo a los que allí se hallaban ¿sabéis que le voy a dar yo al "grillo" este?… ¡Un garrotazo, para que se le quite la queja de golpe!
Nada más oír la palabra “garrotazo”, el paisano abrió mucho los ojos y como si despertase de un hechizo, gritó fuerte. ¡Eso es lo que yo quería! Y comenzó a cantar… "con el garrotín, garrotín, garrotán" y los que allí estaban se quedaron como petrificados de la impresión recibida.
¡Absurdo!... Resulta que el hombre, de buena mañana se había sentado al lado del camino a esperar a un compañero, se puso a cantar para amenizar la espera, cuando llegó la hora de cantar el estribillo de la canción, se quedó en blanco y no había manera de que se acordara lo que decía, así que empezó a quejarse… ¿Aaay, como es?, ¿aaay, como se dice?… y entró en un bloqueo mental en el que ya solo decía “Aaaaay, aaaaay y más aaaay”, así que cuando el cabrero dijo la palabra clave "garrote", el se acordó del estribillo y se puso a cantarlo como un loco ¡Con el garrotín, garrotín, garrotán, con el garrotín, garrotín, garrotán! que como todo el mundo conoce es el estribillo de una canción muy famosa en Andalucía, mi tierra.




Después solía contarme mi madre, que me quedaba dormido con una sonrisa en los labios… Que no hay nada más bonito que ver a una madre embobada, viendo dormir a su hijo con una sonrisa.







BUENOS DESEOS...


Para mi madre, un ramo de margaritas con pétalos que al deshojar siempre acabe en “me quieren”.
Para mi padre, un papagayo blanco con una larga cola de cintas de colores que serpentee en el cielo y un cerrojo en el pecho.
Para la mayor que heredó la sonrisa, una vejez tranquila y que nunca esté sola.
Para la segunda que heredó la nobleza, un titulo nobiliario y un ruiseñor que cante todas las mañanas.
Para la tercera que heredó fortaleza, la llave de la despensa del mundo.
Para la cuarta que nada tiene suyo, que  realice felizmente el  sueño de un verano.
Para el sexto que heredó el espabilo, que le tejan sus hijos un abrigo de lana.
Para el séptimo que heredó la tozudez y un nombre, un escudo contra la mala suerte.
Al quinto le gustaría acariciar el pelo de su madre y tener una charla tranquila junto a los maceteros del portal del medio.
Le gustaría ayudar a su padre a contar papeletas, y observarlo sentado en el poyete como pasa la tarde escuchando en la radio el carrusel deportivo.
Le gustaría haber tenido más fuerza para haber podido ayudar a sus hermanos en algunos momentos de sus vidas.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

ALAMBRADA


La alambrada sirve para separar mundos, delimitar espacios, acotar, aparcelar la vida en pedacitos y por tanto no sirven para otra cosa que no sea para causar dolor.
Hay alambradas que duele solo mirarlas, otras impiden la visión de lo que se quiere guardar, suelen ser egoístas, acaparadoras, traicioneras, te enganchas a ella como si de una telaraña se tratase y la única manera de librarse de ellas es pagar tu tributo de carne destrozada.
Hoy cuentan las noticias que un gobierno quiere poner puertas al campo y cobrar un peaje por pasear por los parajes naturales más bellos… Cuando era muy pequeño, ya escuchaba decir aquellos de  “no se pueden poner puertas al campo”  y como todo el mundo sabe que es imposible poner limites a lo que no lo admite.
Una perla es un milagro. La vida es una perla…, negra, por rara  y por imprevisible. Todo parece que sucede porque si y sin motivos para que suceda. Desde el fondo del mar y desde muy dentro, alguien parece decir que la vida es un milagro; pues a veces parece que estoy vivo, y a pesar de lo excesiva que es la vida en la Tierra, a veces es tan rara como esa perla negra.
Hay días que dejaría que el río que ahora baña mis pies, me arrastrase hasta las grandes cataratas… Me despeñaría gustoso y todo; desintegrarme en el agua y volver de nuevo a ser el río que fui… El silencio interior no es un silencio, tiene sonido y se puede escuchar y sentir. ¿ A que suena un silencio?

viernes, 13 de diciembre de 2013

CAMISA BLANCA


Me gusta estar cerca del mar para admirar su grandeza y para oler el aroma salobre de la brisa.
Ahora que tengo tantas cosas y soy tan rico… Miro su azul y me acuerdo de los días que no tenía nada que ponerme, salvo esa camisa blanca que tu lavabas y que con tanto mimo planchabas; aún la tengo colgada en el armario y todavía se la ve nueva para estrenar. 
Recuerdo los días en que no tenía nada que ponerme, salvo aquel pantalón  de color indefinible a mis ojos daltónicos; pero que tu lavabas y planchabas. Recuerdo acudir a la misa de once vestido de domingo. Cuando salía a la calle, se iluminaba el día y recuerdo que decías aquello de “no hay domingo sin sol, ni mocita sin amor”... Era verdad.
Vestido de domingo, charlaba con los amigos en la plaza y todos admiraban la blancura de mi camisa, y se admiraban de las líneas perfectas de la raya de mis pantalones de color indefinible para los ojos de un daltónico.
Yo estaba orgulloso de mi mismo, pero mucho más de quien hacia posible aquel milagro. Ellos, mis paisanos, no sabían que yo no paseaba un vestido de domingo, yo paseaba a la persona que hacía posible ese milagro.
Normalmente no tenía mucho que ponerme, pero el domingo, todos veían y admiraban la gracia y la blancura de las cosas que llevaba.


viernes, 6 de diciembre de 2013

DEUDAS




Los poetas... No me pregunten como, escuchan con fuerza las voces del pasado y algunos que tienen el don de la clarividencia, voces del porvenir. No me gustan los monumentos, los mejores son los que se construyen en la memoria de los que le conocieron y que mediante tradición oral se transmiten hasta convertirse en leyenda. Toda leyenda es un monumento a una gesta.
La imagen más profunda del universo no nos la acerca ningún telescopio gigante, está tan cerca de nosotros que nos cuesta apreciarla... Se encuentra en el alma de cada ser que habita este universo.
Sé tan seguro como que me tengo que morir, que por algunas de las acciones que he realizado a lo largo de mi vida, tendré que pagar seguramente un alto precio en lágrimas de sangre. Es difícil después de tantos años vividos echar la vista atrás, y no recordar cosas que no gustan de recordar; pero toda persona que eche ese vistazo del que escribo encontrará razones suficientes para llorar de pena.
Si reflexiono, seguro que en lo vivido ya he pagado lo menos “cuarto y mitad” de la deuda contraída; pues ha habido etapas de mi vida, que lloraban hasta las piedras del camino.
No me gustaría que de todas las deudas que se puedan dejar en la vida, dejar deudas de sangre..., son cosas mías y dudo mucho que gente en su sano juicio me crea; pero estoy convencido que nuestros descendientes heredan dichas deudas.
No creo que por matar de pequeño un gato, te tengan que llamar toda la vida Matagatos..., tener que pagar en vida el hecho de haber quitado la vida a un animal y tener que vivir con esa pena, ya es suficiente condena; pero si que me gustaría que una vez cada año, pongamos por San Juan..., cuando estemos quemando las cosas viejas que no necesitamos, tomemos conciencia, nos acordemos, y nos desprendamos de ese mal de gusto de alma que nos dejó aquel hecho, y esto debería valer para todos los desmanes que fuimos capaces de cometer.
Los poetas. No me pregunten como, escuchan con fuerza las voces del pasado y algunos que tienen el don de la clarividencia... Voces del porvenir.

HIBERNAR



El hombre moderno no puede recordar cuando fue… hace ya mucho tiempo que le diagnosticaron “amnesia retrógrada”, que es un tipo de amnesia que le impide mirar atrás y recordar que fue.
Hace muchísimos años los hombres hibernábamos como todavía hacen los osos, los lirones, marmotas, y muchísimos más animales; entonces, y me tengo que remontar a la última edad del hielo; estos cubrían la mayor parte de la tierra habitada, pero en particular en aquellos inviernos. Las condiciones meteorológicas eran tan extremas que se hacían imposibles de soportar, los hombres todavía no habían logrado dominar el fuego que como todo el mundo sabe es el padre y señor del hombre moderno.
Los que aún tienen memoria en la sangre. Creo que es la sangre la última que olvida. Se pueden reconocer los síntomas que nos anuncia el invierno e incluso en verano cuando estamos sometidos a un exceso de aire acondicionado.
La única respuesta que conoce la sangre al frío exagerado, es la de una sensación de letargo que amodorra los sentidos. El cuerpo se coloca como en ralentí, lentamente se cierran los ojos hasta sumergirnos en un letargo cataléptico, caracterizado por la pérdida momentánea de la movilidad y de la sensibilidad del cuerpo.
Es curioso siempre respondo de la misma manera a una atmósfera fría: sensación de sueño, hipotermia, pocas pulsaciones, me pondría a dormir en cualquier rincón libre de curiosos, y dormiría plácidamente como un niño chico.
Muchas veces me retiro voluntariamente a esa caverna de mis antepasados, y suelo imaginar que vivo en aquella época de nieves eternas arropado por pieles de animales salvajes; soñando con veranos templados donde la caza abundante sirva para alimentar una nutrida prole.

INMORTAL



Cada movimiento, cada acción y cada pensamiento, es todo un homenaje a quienes nos trajeron; a veces quiero reconocer a mis padres en un gesto que hago, sobre todo:  Cuando me duele el lado herido y suspiro con fuerza. Cuando utilizo a la lluvia para limpiar a fondo los cajones.  Cuando me preguntan por donde ando y me voy por los cerros de Úbeda. Cuando apoyo las manos en las sienes y veo pasar el pueblo y sobre todo... Cuando la vida se queda suspendida en un hilo de plata por cualquier contratiempo.
Disolverse en la sopa del tiempo... Ese es el fin de todas las historias, y algunas, hay que agitarlas bien para que se disuelvan; quizás sea esa la ilusión de los poetas, agitar las historias, para acabar disueltas en la metáfora de la sopa del tiempo.
Hablan de la inmortalidad de algunos poetas, pensadores, escritores e incluso algunas historias parecen que serán inmortales; pero estoy convencido, que su final es disolverse en esa espesa sopa... Sopa de historia, contada por mortales que perduran un tiempo; para acabar irremediablemente, disueltas.


EXTRAVAGANCIA


Yo, que he subido la escalera de Jacob y en sueños he llegado a la cima del mundo... A mí, que se me permitió echar un vistazo a la panorámica total de las cosas; sin que la niebla de otros tiempos ocultara la visión de las mismas. Hace ya un tiempo, me dijeron que era hora de bajarse de nuevo a la tierra.
He visto por allí, desfilar santos varones de luengas barbas; como el que pasea por los arrabales de mi ciudad, y hasta me dio los buenos días un Papa de Roma... Todos, estaban atareados en dejar muy bien claro quienes eran; pero el que repartía el bacalao me dijo en tono jocoso:
-¡Coño Martín, no ves que esto no es lo tuyo, anda, pégate un garbeo por las callejas de tu vida y escribe algo que me ponga cachondo!
No tuve más remedio que sonreír y bajar por donde había subido, eso si; antes de despertar, me pegué el San Gustazo, de mirar para atrás, sin temor a convertirme en estatua de sal.


domingo, 1 de diciembre de 2013

MAÑANA DE RECUERDO



El canastito de dulce… Existía la costumbre en mi pueblo, de regalar a los niños para reyes uno de estos canastos. Recuerdo que Matilde, la mujer que vendía los pasteles y los juguetes en el pueblo, los vendía ya fabricado; pero yo recuerdo a mi madre ir a casa de doña Amelia a por unos pliegos de papeles de colores para decorarlos... La fabricación de uno de estos canastos de que os hablo, se realizaba de la siguiente manera:
Sobre la tapa de cartón de una caja de zapatos, mi madre utilizando de molde, un tazón para el café (malta) con leche migado del desayuno; dibujaba un circulo que una vez recortado constituiría el fondo del canasto; luego cogía hilo, y medía el desarrollo de la circunferencia del fondo y así obtenía el desarrollo del cilindro que formaría la pared del canasto y que recortaría de la misma caja de zapatos; solo quedaba cortar unas tira que haría las veces de asas del canastito. Unía las diferentes piezas con aguja e hilo de coser dando forma consistente al canasto. Ya solo quedaba adornarlo con tiras de papeles multicolores, pegados al cartón del canasto con una mezcla de harina y agua… El resultado final era un magnifico y colorido, canastito de dulce como el que veis en la fotografía.
La mañana de Reyes, los niños de casas humildes, esas donde no se habían acercado los reyes por las circunstancias que solo sus padres sabían, paseaban con alegría su canastito de dulces lleno de polvorones y alfajores (mojoncitos de perros) y donde sobresalían de entre ellos, las monedas de chocolate envueltas en oropeles... ¡Eran magníficos! Los niños de mi calle nos intercambiamos mantecados y polvorones en un ambiente de felicidad y alegría.

UN RECUERDO BONITO


La niñez… Recuerdo con cariño, un juego que jugamos en mi casa a la hora de la siesta con mis hermanos y hermanas; consistía en apostarnos quien rompería el silencio, y hablaría antes de quedarse dormido.
Solía realizar el sortilegio mi hermana mayor, que era la encargada de que nos quedáramos dormidos. Ella en voz alta, decía así:
¡Silencio en la sala que un burro va a hablar, y el que hable primero burro será! Y después apostillaba “un burro en la calle, tres pelotillas echó: una para Pedro, otra para Juan y otra para el que hable primero…, el que hable primero se quedará a las puertas del cielo y continuaba… En la puerta la plaza (de abastos) hay un borrico muerto y en la puerta Matilde (confitería) un canastito de dulces; el que hable primero el borrico muerto y el que hable el último el canastito dulce”.
A  los más pequeño enseguida le salía una risa floja que acababa en carcajadas, pero ante el silencio que seguíamos manteniendo los mayores, silencio de verdadera competición, los pequeños acababan en silencio hasta que se quedaban dormidos; luego los mayores se salían de la cama grande donde nos acostaban para dormir la siesta y escuchaban la radionovela, leían o hablaban de sus cosas.
Cuando nos despertábamos, todavía preguntábamos entusiasmados quien había sido el ganador del canastito de dulce y claro está que…, ninguno de los que nos quedábamos dormido lo sabíamos.

domingo, 24 de noviembre de 2013

ADIVINA ADIVINANZA

Esta mañana me ha dado por recordar adivinanzas. De pequeño en mi pueblo, teníamos un arsenal de ellas para impresionar a los demás; ahí van algunas de las que recuerdo todavía:
- Adivina adivinanza, ¿cuál es el bicho que te pica en la     panza?… 
- Entre pared y pared, hay un hoyito de miel…
- ¡Y lo es, y lo es!, y no lo aciertas en un mes… 
- Más pequeña que un ratón y guarda la casa como un león… 
- De día, horro horro y de noche, te meto el porro…
- Fui al huerto y me encontré a mi abuela con el higo abierto… 
- Fui a la plaza, vi una moza, le levanté las enaguas y le vi la cosa… 
- Tan grande como una almeja, tiene pelillos y mea…
- Un ding ding, un ding dang, un garabatín y un garabatán…
- Tan largo como un camino y pesa menos que un comino…
- Un cuartito, muy oscurito, muy oscurazo y siempre lleva la muerte en brazos…
- Vi sentada en un balcón a una dama, el nombre ya te lo he dicho, ¿ como se llama?...
-  Una señorita, muy señoreada, siempre monta en coche y siempre va mojada…
- Iglesia chiquita, gente menudita, sacristán de palo ¿a que no me lo aciertas en un año?…
Bueno... He pasado un buen rato recordando las adivinanzas que me entretuvieron durante los años de mi niñez; espero que sepáis la respuestas a cada una de ellas. Estrujaros el coco y adivinad la respuesta que le corresponde de esta lista desordenada que os doy: Revolver, el ojo, la tranca, un pimiento, Vicenta, la balanza, la lechuga, la llave, el hilo, el hambre,  los mocos, la bobina, la granada y la lengua.

sábado, 23 de noviembre de 2013

ATONTAO



¡Siempre estás en las nubes! y a juzgar por la cara de bobo que tienes, a saber donde andas... ¡Mamá, tengo hambre! - pues si tienes hambre, matas un piojo y te bebes la sangre… ¿Adonde vas mamá?- adonde voy a ir… ¡a contar los frailes, a ver si falta alguno!. Con cuatro frases como esas bastaban para anclarme a la tierra y bajarme de las nubes.
Los poetas no quieran saber como, siempre están en las nubes; no siempre fui quien me gustaría haber sido, la sangre sabe más de nosotros que nuestra conciencia y eso es porque arrastra con ella la herencia de otras vidas.
Los poetas a veces parecen frágiles y etéreos, viven chapoteando un universo espeso, hablan y su garganta se acanala y en cada verso expulsan pompitas de jabón. Los poetas que me venden las editoriales no sirven para la dura lucha del trabajo diario, ni valen para llevar en angarillas una familia numerosa.
Desde muy pequeñito me enseñaron a tragarme las penas y ha descargar la rabia en la boca de un pozo, asomarse desde el brocal al espejo negro y duro como de turmalina… ¿habéis llorado alguna vez sobre ese espejo oscuro? ¿habéis visto temblar vuestra imagen en los círculos concéntricos que provocan la lluvia de tus lágrimas?
¡Siempre estás en las nubes! - ¿niño, qué hacías en el pozo?- nada mamá, mirar si la morera sigue fresca - ¡ten cuidado, un día de estos te caes dentro! - tranquila, a mi todavía no me quieren allá abajo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

TESTAMENTO






Hoy han sido incinerados los últimos despojos de un poeta y esparcidas sus cenizas a los cuatro puntos cardinales, seguidamente como notario de sus últimas voluntades enumero sus deseos para el mundo:

Para la hermandad de los desamparados, un verso en un bote salvavidas.
Para los huéspedes de la fonda de los desagradecidos, el ansia de mirarse en los espejos.
Para las prostitutas del burdel Medianoche que hicieron gratas sus horas más oscuras, un pueblo en la fuente de la montaña blanca.
Para los buenos amigos, las noches más hermosas y una china del tamaño un ladrillo.
Para los enemigos de la pureza, cagajones de burro para que se revuelquen en su esencia.
Para los desgraciados que creyeron que aquello de joder a los demás era la vida, unas gafas para verse por dentro.
Para los que en la nostalgia se sintieron defraudados, un manojo de violetas salvajes.
Para los que en su ignorancia le hirieron el alma, una tisana de comprensión balsámica.
Para los que a sabiendas le hirieron el alma, una tisana de comprensión balsámica aunque le gustaría que se quemaran un poquito la lengua.
Para la mujer que le tocó en la rifa de la vida, una pensión para un buen pasar y un grillo que le cante en noches de verano.
Para sus hijos que lo amaron en vida, una sonrisa para cuando se acuerden.
Deja para los últimos deseos, treinta sonrisas destinadas a alegrar a los de corazón amargo y a los de espíritu pobre.


lunes, 4 de noviembre de 2013

MI LOBA







Era como una hermana.
Me perdonó la vida muchas veces.
Siempre fue compañera… Todavía la barrunto en la carrera ansiosa por lamer mis manos.

Hoy hace un día gris y la recuerdo en sus carreras alocadas. Presta para servir. Rauda para querer.
¿Alguien duda que lo animal es lo que nos hace más humano?
El hombre si alguna vez fue bueno, fue cuando fue animal; entiéndase bueno, por auténtico y cabal.
La sofisticación, lo dejó sin defensas contra la enfermedad de la razón.
Alguien que llegó a santo, los llamó hermanos; hermano significa tener la misma sangre… ¿Pueden poner en duda que todos estamos hermanados?
Cuando murió mi padre no quiso abandonarlo. Hizo guardia a la puerta de su tumba, se hermanó a la cancela del campo y hubo que desterrarla… La imagino en los prados junto a los inmortales, paseando tranquila.


EL GRILLO




A pesar de que otoño se ha enseñoreado de los rincones y plazas de mi pueblo. La otra noche paseando distraído por una calleja solitaria, lo vi corretear raudo por la arista inferior de una de sus aceras. Se paraba un instante y cantaba sin importar que estuviera a su lado, pensé: ”este grillo está loco, se ha debido volver loco por una hembra, o quizás la haya perdido en algún enfrentamiento con algún otro macho”; entonces me vino a la memoria la leyenda del nacimiento del grillo.
Cuentan que la diosa tierra se enamoró de un humano joven y hermoso, lo quería tanto,que le pidió a su padre, el dios de todas las cosas, que  otorgara a su amado el don de la inmortalidad para así poder seguir amándolo siempre.
Su padre, como casi todos los padres, consintió y concedió a su hija el deseo. La diosa durante muchos años, amó y disfrutó del amor de su enamorado y se amaron y se amaron y se amaron; pero pasaron los años y el joven inmortal comenzó a envejecer y la diosa comprendió que su padre solo le había concedido el don de la inmortalidad; mientras tanto, el enamorado que una vez fue joven y hermoso, se arrugaba y encogía con el paso del tiempo, y a cada siglo que pasaba se encogía más y más y más… hasta que hubo un momento en que se hizo tan pequeño y tan negro como una pasa.  Dejó de ser humano y pasó a ser… Otra cosa.
Cuentan que la diosa le preguntaba… ¿qué deseas amor mío? y por toda respuesta respondía con una voz muy débil… “Mori, mori, mori” que significa en lengua antigua, algo así como “morir, morir, morir”. Como las palabras se iban haciendo cada vez más ininteligibles, el se las arregló para responder, utilizando el roce de sus manos contra su seca piel, y sonaba lo que ahora podemos escuchar algunas tardes-noches de verano “cric, cric, cric…”
Por cierto, no sé si lo sabréis; pero junto con la libélula son mis dos animales totémicos: el grillo simboliza y representa, el silencio absoluto y la libélula, la luz que enciende el conocimiento. Si alguna vez intentáis saber donde se esconde un grillo, lo tenéis muy difícil, pues el canto del grillo no lo capta como debiera el oído humano y además, para comprobar que es el símbolo del silencio absoluto, acercaros con cuidado donde se halle escondido y comprobareis como manda… ¡Silencio, a callar todo el mundo!





viernes, 1 de noviembre de 2013

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS



¿Cómo permitir que la vida pase sin más? "No dejar nunca de soñar, porque soñando se es libre" ¿Estamos en la vida solo para soñar? ¿ Solo viven unos pocos y los demás soñamos con vivir algún día? Valiente disparate, va siendo hora de despertar del sueño de los justos, y ya va siendo hora de empezar a vivir.
¿Creéis, que soñar con ser es suficiente...? ¡Despertar haraganes de vida, dormilones, dejad los dulces sueños para la noche eterna, y demostrar al mundo y…, a esos hijos de mala madre que nos tienen dormidos, la fuerza que tenemos cuando queremos vivir !Soñar que se vive, no es vivir aunque sea parecido,  soñar es una válvula de escape de la mente para no padecer.
¿Estamos en el mundo para modificarlo? ¿Cuál es el verdadero destino del ser humano?¿Qué significa la vida? ¿Cuál es mi destino y cómo saber dirigirse hacia él? La oscuridad de la respuesta en la noche se asemeja a mirarse en un pozo profundo.
Podemos sacar agua para calmar la sed.
Podemos sacar agua para regar los campos.
Podemos sacar agua para lavar nuestro cuerpo y refrescarlo.
Podemos sacar agua para regalar vida,
Podemos refrescar nuestra comida en el verano.
Podemos mirar nuestro rostro en la oscuridad de su espejo.
Podemos soñar con otro mundo deferente al de aquí arriba.
Podemos utilizarlo como puerta de salida de este mundo. Ya lo decía el poeta… Si alguna vez me tiro, no será por quitarme la vida, sino por tocar antes que nadie, la luna y las estrellas.