domingo, 24 de noviembre de 2013

ADIVINA ADIVINANZA

Esta mañana me ha dado por recordar adivinanzas. De pequeño en mi pueblo, teníamos un arsenal de ellas para impresionar a los demás; ahí van algunas de las que recuerdo todavía:
- Adivina adivinanza, ¿cuál es el bicho que te pica en la     panza?… 
- Entre pared y pared, hay un hoyito de miel…
- ¡Y lo es, y lo es!, y no lo aciertas en un mes… 
- Más pequeña que un ratón y guarda la casa como un león… 
- De día, horro horro y de noche, te meto el porro…
- Fui al huerto y me encontré a mi abuela con el higo abierto… 
- Fui a la plaza, vi una moza, le levanté las enaguas y le vi la cosa… 
- Tan grande como una almeja, tiene pelillos y mea…
- Un ding ding, un ding dang, un garabatín y un garabatán…
- Tan largo como un camino y pesa menos que un comino…
- Un cuartito, muy oscurito, muy oscurazo y siempre lleva la muerte en brazos…
- Vi sentada en un balcón a una dama, el nombre ya te lo he dicho, ¿ como se llama?...
-  Una señorita, muy señoreada, siempre monta en coche y siempre va mojada…
- Iglesia chiquita, gente menudita, sacristán de palo ¿a que no me lo aciertas en un año?…
Bueno... He pasado un buen rato recordando las adivinanzas que me entretuvieron durante los años de mi niñez; espero que sepáis la respuestas a cada una de ellas. Estrujaros el coco y adivinad la respuesta que le corresponde de esta lista desordenada que os doy: Revolver, el ojo, la tranca, un pimiento, Vicenta, la balanza, la lechuga, la llave, el hilo, el hambre,  los mocos, la bobina, la granada y la lengua.

sábado, 23 de noviembre de 2013

ATONTAO



¡Siempre estás en las nubes! y a juzgar por la cara de bobo que tienes, a saber donde andas... ¡Mamá, tengo hambre! - pues si tienes hambre, matas un piojo y te bebes la sangre… ¿Adonde vas mamá?- adonde voy a ir… ¡a contar los frailes, a ver si falta alguno!. Con cuatro frases como esas bastaban para anclarme a la tierra y bajarme de las nubes.
Los poetas no quieran saber como, siempre están en las nubes; no siempre fui quien me gustaría haber sido, la sangre sabe más de nosotros que nuestra conciencia y eso es porque arrastra con ella la herencia de otras vidas.
Los poetas a veces parecen frágiles y etéreos, viven chapoteando un universo espeso, hablan y su garganta se acanala y en cada verso expulsan pompitas de jabón. Los poetas que me venden las editoriales no sirven para la dura lucha del trabajo diario, ni valen para llevar en angarillas una familia numerosa.
Desde muy pequeñito me enseñaron a tragarme las penas y ha descargar la rabia en la boca de un pozo, asomarse desde el brocal al espejo negro y duro como de turmalina… ¿habéis llorado alguna vez sobre ese espejo oscuro? ¿habéis visto temblar vuestra imagen en los círculos concéntricos que provocan la lluvia de tus lágrimas?
¡Siempre estás en las nubes! - ¿niño, qué hacías en el pozo?- nada mamá, mirar si la morera sigue fresca - ¡ten cuidado, un día de estos te caes dentro! - tranquila, a mi todavía no me quieren allá abajo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

TESTAMENTO






Hoy han sido incinerados los últimos despojos de un poeta y esparcidas sus cenizas a los cuatro puntos cardinales, seguidamente como notario de sus últimas voluntades enumero sus deseos para el mundo:

Para la hermandad de los desamparados, un verso en un bote salvavidas.
Para los huéspedes de la fonda de los desagradecidos, el ansia de mirarse en los espejos.
Para las prostitutas del burdel Medianoche que hicieron gratas sus horas más oscuras, un pueblo en la fuente de la montaña blanca.
Para los buenos amigos, las noches más hermosas y una china del tamaño un ladrillo.
Para los enemigos de la pureza, cagajones de burro para que se revuelquen en su esencia.
Para los desgraciados que creyeron que aquello de joder a los demás era la vida, unas gafas para verse por dentro.
Para los que en la nostalgia se sintieron defraudados, un manojo de violetas salvajes.
Para los que en su ignorancia le hirieron el alma, una tisana de comprensión balsámica.
Para los que a sabiendas le hirieron el alma, una tisana de comprensión balsámica aunque le gustaría que se quemaran un poquito la lengua.
Para la mujer que le tocó en la rifa de la vida, una pensión para un buen pasar y un grillo que le cante en noches de verano.
Para sus hijos que lo amaron en vida, una sonrisa para cuando se acuerden.
Deja para los últimos deseos, treinta sonrisas destinadas a alegrar a los de corazón amargo y a los de espíritu pobre.


lunes, 4 de noviembre de 2013

MI LOBA







Era como una hermana.
Me perdonó la vida muchas veces.
Siempre fue compañera… Todavía la barrunto en la carrera ansiosa por lamer mis manos.

Hoy hace un día gris y la recuerdo en sus carreras alocadas. Presta para servir. Rauda para querer.
¿Alguien duda que lo animal es lo que nos hace más humano?
El hombre si alguna vez fue bueno, fue cuando fue animal; entiéndase bueno, por auténtico y cabal.
La sofisticación, lo dejó sin defensas contra la enfermedad de la razón.
Alguien que llegó a santo, los llamó hermanos; hermano significa tener la misma sangre… ¿Pueden poner en duda que todos estamos hermanados?
Cuando murió mi padre no quiso abandonarlo. Hizo guardia a la puerta de su tumba, se hermanó a la cancela del campo y hubo que desterrarla… La imagino en los prados junto a los inmortales, paseando tranquila.


EL GRILLO




A pesar de que otoño se ha enseñoreado de los rincones y plazas de mi pueblo. La otra noche paseando distraído por una calleja solitaria, lo vi corretear raudo por la arista inferior de una de sus aceras. Se paraba un instante y cantaba sin importar que estuviera a su lado, pensé: ”este grillo está loco, se ha debido volver loco por una hembra, o quizás la haya perdido en algún enfrentamiento con algún otro macho”; entonces me vino a la memoria la leyenda del nacimiento del grillo.
Cuentan que la diosa tierra se enamoró de un humano joven y hermoso, lo quería tanto,que le pidió a su padre, el dios de todas las cosas, que  otorgara a su amado el don de la inmortalidad para así poder seguir amándolo siempre.
Su padre, como casi todos los padres, consintió y concedió a su hija el deseo. La diosa durante muchos años, amó y disfrutó del amor de su enamorado y se amaron y se amaron y se amaron; pero pasaron los años y el joven inmortal comenzó a envejecer y la diosa comprendió que su padre solo le había concedido el don de la inmortalidad; mientras tanto, el enamorado que una vez fue joven y hermoso, se arrugaba y encogía con el paso del tiempo, y a cada siglo que pasaba se encogía más y más y más… hasta que hubo un momento en que se hizo tan pequeño y tan negro como una pasa.  Dejó de ser humano y pasó a ser… Otra cosa.
Cuentan que la diosa le preguntaba… ¿qué deseas amor mío? y por toda respuesta respondía con una voz muy débil… “Mori, mori, mori” que significa en lengua antigua, algo así como “morir, morir, morir”. Como las palabras se iban haciendo cada vez más ininteligibles, el se las arregló para responder, utilizando el roce de sus manos contra su seca piel, y sonaba lo que ahora podemos escuchar algunas tardes-noches de verano “cric, cric, cric…”
Por cierto, no sé si lo sabréis; pero junto con la libélula son mis dos animales totémicos: el grillo simboliza y representa, el silencio absoluto y la libélula, la luz que enciende el conocimiento. Si alguna vez intentáis saber donde se esconde un grillo, lo tenéis muy difícil, pues el canto del grillo no lo capta como debiera el oído humano y además, para comprobar que es el símbolo del silencio absoluto, acercaros con cuidado donde se halle escondido y comprobareis como manda… ¡Silencio, a callar todo el mundo!





viernes, 1 de noviembre de 2013

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS



¿Cómo permitir que la vida pase sin más? "No dejar nunca de soñar, porque soñando se es libre" ¿Estamos en la vida solo para soñar? ¿ Solo viven unos pocos y los demás soñamos con vivir algún día? Valiente disparate, va siendo hora de despertar del sueño de los justos, y ya va siendo hora de empezar a vivir.
¿Creéis, que soñar con ser es suficiente...? ¡Despertar haraganes de vida, dormilones, dejad los dulces sueños para la noche eterna, y demostrar al mundo y…, a esos hijos de mala madre que nos tienen dormidos, la fuerza que tenemos cuando queremos vivir !Soñar que se vive, no es vivir aunque sea parecido,  soñar es una válvula de escape de la mente para no padecer.
¿Estamos en el mundo para modificarlo? ¿Cuál es el verdadero destino del ser humano?¿Qué significa la vida? ¿Cuál es mi destino y cómo saber dirigirse hacia él? La oscuridad de la respuesta en la noche se asemeja a mirarse en un pozo profundo.
Podemos sacar agua para calmar la sed.
Podemos sacar agua para regar los campos.
Podemos sacar agua para lavar nuestro cuerpo y refrescarlo.
Podemos sacar agua para regalar vida,
Podemos refrescar nuestra comida en el verano.
Podemos mirar nuestro rostro en la oscuridad de su espejo.
Podemos soñar con otro mundo deferente al de aquí arriba.
Podemos utilizarlo como puerta de salida de este mundo. Ya lo decía el poeta… Si alguna vez me tiro, no será por quitarme la vida, sino por tocar antes que nadie, la luna y las estrellas.

¡PORQUE YO ERA UN RIO!


¡Soñar! 
Tan solo me alimento soñando  de la humedad de los ladrillos de mi corral y del jugo de jazmines y rosas de mi patio... Recuerdo que de joven soñaba  que era un río ancho y caudaloso, transcurría por un mundo donde el verdor de la vegetación y el azul del cielo eran mis compañeros... ¡Yo era un río!
Porque yo era un río, y porque podía abrazar las dos orillas con mis largas manos; porque cada mañana veía salir el sol por el horizonte y su presencia calentaba mis caudales.
Porque recibía manso y calmoso a la lluvia bienhechora y me colmaba de alegría su cosquilleo..., porque me hacia sonreír y porque la vida transcurría plácida casi siempre y reflejaba los colores del mundo.
Porque me dejaba llevar por el ritmo de la tierra y giraba con ella y porque al atardecer despedía el sol sin pensar un mañana.
Porque de noche, a la luz de la luna; podía imaginar otras orillas y porque me guiaban las estrellas del cielo.
Porque yo era un río y recorría mis tierras y regaba tranquilo mis orillas y porque me deleitaba su pasar… Pero hubo un día en que me asustaron unos rápidos. 
Porque yo era la corriente y sus aristas afiladas me cortaban y sangraba con sangre de río y dolían las heridas... Esos días, deseaba no ser un río y hubiera preferido ser un pájaro para volar lejos de aquellas aristas…, pero yo era un río y esos días, solo deseaba llegar hasta el mar para fundirme con sus saladas aguas.
Porque yo era un río, porque cada día era igual y diferentes a todos; porque no recordaba ríos pasados y porque cada día era un río renovado..., yo sentía que era cada molécula del agua, de mi agua.
Una vez yo fui río. ¿Por qué se sumergió como un Guadiana... Por qué se deja de ser río? Aun recuerdo en mi lengua su sabor, sobre todo cuando se desbordaba; y aun puedo presentir algunas cosa de cuando yo fui río... Porque yo no olvido que soy río