domingo, 21 de julio de 2013

CARPE DIEM...?





Unos versos del poeta chino Li Po me llevan a un instante del tiempo. ¡Será una ilusión!… Desde las callejas que dan al campo atisbo el verdor de las plantas y la alegría de los pájaros que cruzan despreocupados la frontera.
Los gatos, rebuscan entre las canales mal colocadas de los cobertizos de los corrales algún nido donde saciar la gana. Los pájaros, ajenos al peligro, siguen alegremente cruzando la frontera. Unas veces llevan en el pico una chichara, otras llevan granos de trigo cuidadosamente guardados en el buche.
Sobre el tintero a la sombra del granado, sus flores le dan un sentido, ya que enrojecen la superficie del agua.
Un niño en la azotea de su casa, mueve el agua jabonosa que contiene una lata vacía de leche condensada con un trozo de caña.
En la cochinera, el cerdo ajeno a un lejano san Martín, hoza entusiasmado media sandía, tan roja como la sangre que saldrá de su garganta; pero ahora eso no importa “Carpe diem” creo que piensa y gruñe satisfecho
Una mujer joven, cuelga en el tendedero sus sábanas recién aclaradas y calza el cordel con una estaquilla larga de eucalipto... Sopla una leve brisa que hace ondear las sabanas que chasquean como la tralla de un látigo. 
Por un momento todo está suspendido en el tiempo... El gato ha conseguido mover la canal con sus patas y lleva un gorripato en la boca, sus andares felinos contrastan con el piar desesperado de los gorriones. El niño ha conseguido una ristra de pompas de jabón y mira extasiado como algunas de ellas navegan en la brisa. La mujer se seca las manos en el delantal…, observa orgullosa su colada y luego se dirige a la cocina donde hierve la comida, canturreando bajito una canción de moda.
El sol de mediodía llena de luz y vida todo el cuadro y en un rincón unas avispas se afanan por ampliar un magnifico nido hecho con su saliva de papel.


miércoles, 17 de julio de 2013

ONIROMANTE



Lucía un sol radiante y me encontraba paseando por las calles de mi pueblo…, iba tranquilo y caminaba despreocupado saludando a las personas que encontraba en mi camino; al pasar por la puerta del bar Colon me entró ganas de orinar, así que me metí en el bar  y pedí una cañita… ¡Cosas de los sueños!
Apenas realizado mi pedido, me doy cuenta preocupado que no llevo la cartera encima, le digo al camarero que espere  y salgo del bar; pero cosa curiosa, nada más salir vuelve a aparecer la cartera en mi bolsillo y bien repleta de billetes. Paso de volver al bar y continuo con mi paseo…, cerca de las escuelas me encuentro con un amigo que me pregunta que hago por allí…, le comento compungido que he venido a ver morir a mi madre; siento una gran pena, se me escapan sollozos… ¡Cosas de los sueños!  
Continuamos caminando, vamos hacia un trigal ya segado y convertido en rastrojos y entonces veo a mi madre que está comprando trigo…, ¡9000 euros de trigo! lo escribo para ajustarme al sueño..., dice que es para hacer harina, le digo que de acuerdo y que no se preocupe que yo la respaldo.
Lo curioso es que mi madre tiene dinero de sobra para realizar la operación, una vez acabada la compra, espero echado en una gran piedra de molino…, es entonces, cuando aparece un vendedor de loterías, le compro dos billetes acabados en 38 y otra curiosidad ocurre… ¡Cosas de los sueños!
Nada más irse el lotero, los números de los billetes desaparecen, lo busco con desespero y cuando lo encuentro le comento lo ocurrido, me contesta riendo con un  ¡no me había pasado nunca una cosa así!… Ahí me despierto.




MAS QUE POSIBLE EXPLICACION… “Grosso modo” el sueño viene a decirme  que debo olvidarme de la suerte para cambiar el rumbo de la vida. la rueda de molino (destino) debe seguir moliendo (girando). El sueño, creo,  me augura nueve años de trabajo para ganarme el pan de cada día y debo agotar etapas de la vida igual que como se hace la harina; es decir moliendo fina y lentamente el trigo que compra mi madre (Pachamama) y solo así, degustando lentamente cada etapa, forjaré mi destino... Ah, si algún oniromante me lee y quiere rectificar mi explicación ¡Soy todo orejas!

viernes, 12 de julio de 2013

LOS GALLOS DE DIARIO



En mi pueblo por las mañanas, 
los gallos cantan, se cuentan 
mil historias desde las tapias; 
las azoteas sirven de minaretes  
y como almuecines, cuentan 
los chismes y dan noticias 
de todo lo que pasa.

¡Kikirikí... Qué pasa ahí! Que mi amo no puede domiiir. ¿Porqué? Porque tiene la niña preñada.
¡Kikirikí... Qué pasa aquí! Que la niña se quiere moriiir. ¿Porqué? Porque el novio no quiere cumplir.
¡Kikirikí... Qué pasa allí! Que mi dueña se quiere casaaar. ¿Porqué? Porque dice que ya tiene edad.

Conforme la luz del día va rompiendo el velo oscuro de la noche y el lucero del alba aun luce resplandeciente, las voces claras de los gallos se van rompiendo y se vuelven roncas y cascadas.

¡Kikiriká... Qué pasa allá! Que a mi madre la pueden mataaar. ¿Porqué? Porque es vieja y no puede poner.
¡Kikiriká... Qué pasa acá! Que a mi madre la quieren guisaaar. ¿Porqué? Porque los niños no tienen que comer.
¡Kikiriká…, y acullá! Que la cresta me quieren cortaaar. ¿Porqué? Por cantar, por cantar y por cantar.

En mi pueblo, por las mañanas se respira la vida, los gallos despiertan a los hombres, los hombres despiertan a las mujeres; porque sin ellas  no son nada,  y las madres despiertan a los niños. El pueblo se despereza, comienza un nuevo día y los gallos altivos y altaneros alborotan la vida del gallinero.