jueves, 18 de julio de 2013

¡QUE CALOR!



¡Vamos a morir achicharrados! Esta vez el mundo se acabará en una gran barbacoa... ¡A ver quién nos merienda!
A pesar que hace poco me he despertado, ya quiero estar de nuevo en el mundo de los sueños, he cerrado los ojos y he vuelto por un rato a transitar caminos de nubes y niebla. En esa duermevela, no se porqué he pensado: “El rey es tonto del culo, está vestido con gran pompa y dignidad; pero pienso que empezamos a verlo desnudo" ¡Es divertido!
Ya de buena mañana, he salido a recorrer los caminos del campo como cuando de pequeño acompañaba a mi padre, sintiendo las cosquillas en los pies  que me piden otoño. La tierra está cada vez más seca y arisca, difícil de sentirla bajo ellos, hace mucho calor, tanto, que se derriten hasta los cantos de las chicharras
Por los caminos transitan las cabras en tropel de negritas y claras... Las plantas las flores se maquillan  del polvo que levantan. Un macho en un vallado salta, engancha su fuerte cornamenta, topa con los cuernos de otro y resbala. Los perros ladran y los cabreros ágiles silban y cantan. Pasada la vereda  me llego hasta la alberca solitaria, me desnudo y me sumerjo en el agua; por precaución he escondido la ropa debajo de una cepa tupida y baja.
El agua recién sacada de la noria está fresca y clara, me deslizo nadando bajo ella y cuando aparezco, la sombra de la higuera frondosa, me oculta de miradas indiscretas… Entre las hojas movidas por algún pajarillo,  se cuelan rayos de sol que me hacen guiñar los ojos, absorto, escucho sonriente la rapsodia melodiosa de un jilguero; escucho unos ruidos, temo a los guardas y salgo de la alberca fresco y sin ganas de volver. Desganado me visto raudo y me vuelvo al camino renovado y ligero. De vuelta a casa voy pensando en mis cosas... ¡Que poco cuestan las cosas que de verdad hacen sentir a uno persona! Se escuchan las campanas de la torre, deben de ser las doce; casi por costumbre rezo la oración al dios de las de buenas.

Señor
 Quiero sentir sereno.
Líbrame de la ira,
fíjame los cabales 
con un viento templado;
hazme sentir tan rico,
que nada necesite...
Socava mi avaricia,
para que siempre 
me sienta generoso;
quiero ser comprensivo
y que mis ojos claros,
no se ofendan
mas que de la injusticia
y la mentira… Amén


miércoles, 17 de julio de 2013

ONIROMANTE


Lucía un sol radiante y me encontraba paseando por las calles de mi pueblo…, iba tranquilo y caminaba despreocupado saludando a las personas que encontraba en mi camino; al pasar por la puerta del bar Colon me entró ganas de orinar, así que me metí en el bar  y pedí una cañita… ¡Cosas de los sueños!
Apenas realizado mi pedido, me doy cuenta preocupado que no llevo la cartera encima, le digo al camarero que espere  y salgo del bar; pero cosa curiosa, nada más salir vuelve a aparecer la cartera en mi bolsillo y bien repleta de billetes. Paso de volver al bar y continuo con mi paseo…, cerca de las escuelas me encuentro con un amigo que me pregunta que hago por allí…, le comento compungido que he venido a ver morir a mi madre; siento una gran pena, se me escapan sollozos… ¡Cosas de los sueños!  
Continuamos caminando, vamos hacia un trigal ya segado y convertido en rastrojos y entonces veo a mi madre que está comprando trigo…, ¡9000 euros de trigo! lo escribo para ajustarme al sueño..., dice que es para hacer harina, le digo que de acuerdo y que no se preocupe que yo la respaldo.
Lo curioso es que mi madre tiene dinero de sobra para realizar la operación, una vez acabada la compra, espero echado en una gran piedra de molino…, es entonces, cuando aparece un vendedor de loterías, le compro dos billetes acabados en 38 y otra curiosidad ocurre… ¡Cosas de los sueños!
Nada más irse el lotero, los números de los billetes desaparecen, lo busco con desespero y cuando lo encuentro le comento lo ocurrido, me contesta riendo con un  ¡no me había pasado nunca una cosa así!… Ahí me despierto.


MAS QUE POSIBLE EXPLICACION… “Grosso modo” el sueño viene a decirme  que debo olvidarme de la suerte para cambiar el rumbo de la vida. la rueda de molino (destino) debe seguir moliendo (girando). El sueño, creo,  me augura nueve años de trabajo para ganarme el pan de cada día y debo agotar etapas de la vida igual que como se hace la harina; es decir moliendo fina y lentamente el trigo que compra mi madre (Pachamama) y solo así, degustando lentamente cada etapa, forjaré mi destino... Ah, si algún oniromante me lee y quiere rectificar mi explicación ¡Soy todo orejas!

miércoles, 10 de julio de 2013

LA TIERRA



Hoy, me he dado una vuelta por los arrabales del recuerdo y he pasado por donde hacia tiempo olvidaba; echar una ojeadita a unas tierras dejadas en barbecho, requiere de experiencia... Hay mucha ciencia infusa en un puñado de tierra.
La imagen de cine del “gladiador hispano Máximo Meridio, cogiendo del suelo un puñado de tierra y “saboreando” por decirlo de alguna manera: su sabor, textura, olor y quien sabe si algo más; se puede utilizar para explicarlo.
Quien conoce  la tierra y su memoria, sabe del equilibrio y de su fuerza; una vez analizado científicamente, habrá que meter mano a malas hierbas, introducirr la teja del arado bien honda para airearla un poco, abonarla y dejar que lluvia, sol y viento, preparen para la siembra;  una vez llevado a cabo su trabajo ya solo queda, como al gladiador de la película, reunirse con ella.
No supe que existían los cumpleaños hasta el décimo, hasta entonces cuando quería saber la edad que tenía se lo preguntaba a mi madre. Cuando cumplí cinco años recuerdo que mi madre me dijo."En cuanto se acabe la vendimia irás a la escuela con los demás niños"  le respondí: que para que, si ya sabía letras y cuentas... Luego, volvía a olvidarme de contar los años. A los siete, cuando los compañeros de clase iban a prepararse para la comunión, volví a preguntar que cuando la haría, mi madre me comentó que cuando se tiene siete años; pero tu la harás con ocho; porque Juan Miguel, el hijo de la matrona que la hace este año, te dejará el traje de marinero ¡así que no me crezcas mucho este año! No debí de crecer mucho, porque el traje de Juan Miguel me vino que ni pintado cuando la hice con ocho.   
Llegó la tarde de mi décimo cumpleaños como cualquier otra tarde, pero ocurrió un hecho que haría que lo recordase para siempre... Matilde, la que vendía dulces por las calles, todas las tardes pasaba por mi puerta vendiendo pasteles, supongo que alguna vez pediría a mi madre que comprase alguna chuchería, pero lo normal era que el poco dinero que entraba en casa, se destinase a comprar cosas de utilidad; pues bien, aquella tarde, mi madre sin pedírselo, me compró un pastelillo de Matilde, y ese pequeño manjar ha hecho que quede grabada para siempre en mi memoria mi cumpleaños como si de una celebración se tratase; luego ya no volví a cumplir años hasta que me tuve que ir a la milicia... Pero eso, quedaba todavía muy lejos.

domingo, 7 de julio de 2013

LOS LIMITES



Cuando comencé a ir a la escuela y una vez que había aprendido bien a leer y escribir, me enseñaron geografía; lo primero de todo eran los límites de España: recuerdo que el maestro recitaba como si de una cancioncilla se tratase los dichosos limites…”España limita al norte con el mar Cantábrico, los montes Pirineos que la separan de Francia, al este con el mar Mediterráneo, al sur con el mismo mar, el estrecho de Gibraltar, el oceáno Atlántico, al oeste con Portugal y el oceáno Atlánticooo”… Era decir los limites y hala a cantar la jodida cantinela.
Yo, mientras tanto, me imaginaba los límites de mi casa, los de mi calle, y claro está los de mi pueblo… ”Mi pueblo limitaba al norte con el pinadero, el cementerio, el chalet de Marcha, el monte Cabezas Rubias y la palmera del pocito, al este con el Altillo, el Barrero, La Fuente y el arroyo del alpechín que cruza La Haza, al sur con el Chaparral, Los Llanos de la Ermita de santa Agueda, la estación y la Zúa y al oeste con el gallinero,la via del tren, la casilla de la media legua y  la Sierraaa.
Eran mucho más divertidos que los otros límites, pues en cada uno de los accidentes de mi pueblo me imaginaba jugando en libertad y no metido en aquellas cuatro paredes blancas de zocalos imposibles y que desde la tarima donde estaba la mesa del maestro, me enseñaban cantando unos límites que no me decían nada. 

RECORTA Y PEGA



“Quisiera ser un pez, para poner mi nariz en tu pecera…”, van cayendo las estrofas de esta canción que se escucha en la radio…, siempre que me preguntan por lo que soy, que he estudiado, hago etc, etc..., siempre digo lo mismo “yo nací con lo puesto”, todo lo que se intuye o se ve, se lo debo a los años vividos; aprendí por mi cuenta, una cosita por aquí, otra por allá y luego… ¡Hala, a montar el puzzle!
Hoy en día se utiliza “recorta y pega”, como algo de poco valor e incluso se utiliza para menospreciar un trabajo, a lo mejor bien hecho, ”hoy todo se reduce a cortar y pegar...” ¡Pero si toda la vida ha sido así!  A que viene tanta sorpresa. Toda la vida  se han extraído lo mejor de cada cosa, los mejores racimos y los hemos juntados para conseguir una buena vendimia...  Mojado en ti, un pez de amor, bajo la luna…,  para bordar de corales tu cintura y hacer…”


Acabada la vendimia, comenzaba la temporada de lluvias, las tierras de labranzas, sobre todo las viñas, se convertían en arenas movedizas, entrar en una viña a por una escalita de uvas olvidadas, era casi una aventura; te podías quedar atrapado junto a una cepa y tener que sentarte en ella para poder sacar las botas de agua enterradas en barro y si alguien desde cierta distancia te estuviera mirando, le hubiera parecido que una araña gigante te tuviera enredado en sus patas; los sarmientos negros y brillantes de la lluvia, se asemejaban a las patas de las arañas, solo el cobre dorado de algunas de sus hojas se aferraban a ellos tozudas… ”Para bordar de cayenas tu cintura y hacer piruetas de amor, bajo la luna, vaciar esta locura, mojado en ti”. Acabó la canción, preciosa y sencilla… ¡Qué sería de la vida sin poetas y sin la música!.

jueves, 4 de julio de 2013

CACHONDEO CON LOS MUERTOS...




" Se diga lo que se diga,qué bonito es un entierro, con sus caballitos blancos y sus caballitos negros, con su cajita de pino, y su muertecito dentro,con su cochero borracho y "to" el acompañamiento.Trincando el de la manguilla, trincando el Ayuntamiento, trincando el sepulturero, y esperando pa trincar Hacienda a los herederos. Se diga lo que se diga, Qué bonito es un entierro."...


Se ha descubierto una tumba de hace quince mil años. Estos abuelos nuestros, están enterrados sentados uno frente al otro;  todo el agujero se cree estaba cubierto de flores y yerbas aromáticas... Padre e hijo, muerto por alguna alimaña, toda la tribu acude a despedirlos, llevan un manojo  de yerbas aromática, juncias, helechos, menta, etc, etc, colocan un lecho de ellas en el agujero y luego cubren sus cuerpos con otra tanda, unas paladas de tierra hasta enterrarlos y unas piedras encima para evitar que la alimañas los desentierren ¡Bonita manera de despedirlos!

¿Qué pasará cuando no demos abasto de enterrar a nuestros muertos? El otro día, cuando fui a depositar la bolsa de basura, se me ocurrió una forma práctica e higiénica y algo irreverente, de deshacernos de nuestros muertos... Verán, los servicios municipales de basuras nos han instalado en la puerta de casa unas bocas de recogida; dejas la bolsa en el agujero correspondiente  y una corriente de aire la transporta hasta su destino. No se que extraña asociación de ideas me llevó a pensar en recoger los cadáveres de la misma manera, pero la sonrisa que dibujó mi cara debió extrañarle a un señor con bigotes que pasaba, pues se quedó mirando desconcertado.

Imaginarlo no es tan difícil, y cualquiera que haya estado en el entierro de algún familiar, amigo o conocido sabrá de la frialdad del momento; no me refiero a la ceremonia que puede ser más o menos entrañable, sino al hecho de hacer desaparecer al cadáver en nicho, tumba o crematorio, negocio, negocio, negocio…, bueno. pues mucho más entrañable es este sistema que propongo a los que le interesen estas cosas.

Ya sé que las compañías que ganan dinero con la muerte, se opondrán radicalmente a lo que voy a explicar; pero creo que no es ninguna tontería; pensar un momento mi idea.
Un suponer, que decía de niño, y puso un huevo…, que se muere mi madre, la persona más querida por mí, después de llorar su perdida, la vestiríamos con una bonita túnica, la envolveríamos en un papel de colores  y la bajaríamos personalmente al agujero del transporte neumático que la alejaría para siempre de nosotros, higiénico y práctico. Sobre el uso de cadáveres haría una ley por la cual regularía su utilización que a todos se nos puede ocurrir  cosas para las que pueden ser de utilidad publica, se acabó el negocio, no más cementerios, no más ataúdes, no más cuervos de funerarias rondando la muerte.

Ah, por el recuerdo no habrá problemas, estoy pensando en grabar en un lápiz de memoria, todos los recuerdos del finado. Jejeje… ¡Por si alguno quiere tener algo más que un buen recuerdo!


martes, 2 de julio de 2013

LAS CALLES


Rótulos de calles del Siglo de Oro en el viejo Madrid
Siempre me chocó que las calles tuviesen nombres como “Marques de Estella, General Sanjurjo, Comandante Castejón etc, etc …” Incluso que la plaza del pueblo se llamase de España; pensaba y creo que con razón, que las calles de mi pueblo deberían lucir en sus placas nombres de vecinos que hubiesen hecho en vida algún favor especial a la comunidad; o bien alguna peculiaridad por la que deberían ser recordados.
En más de una ocasión fui testigo de  algún comentario jocoso  de forasteros asombrados de que se llamase a la plaza con el pomposo nombre de España, pensaban los que eran de Sevilla capital y nos visitaban, que para plaza de España la de su ciudad… bueno ya sabemos como son de farfollas los sevillanos; creo que lo más acertado sería que luciese en la placa el nombre plaza de mi pueblo.
En cuanto a nombres de poetas, políticos, maestros, marinos ilustres, advocaciones marianas e insignes desconocidos, tres cuartos de lo mismo... ¿Son del pueblos estas eminencias? no, pues… ¡Abajo con ellas!
Prefiero calleja de Caganios... Menudos partidos de fútbol que nos pegábamos en ella o de la Herrería, donde el herrero nos montaba unas puyas en los trompos que ni te cuento, hubiera cambiado y cambiaría el nombre de muchas de ellas por el nombre de algunos de los paisanos que conocimos todos; imaginaos un momento… ¿Niño, tu donde vives? vivo en la calle Juanito Vinagre (alegre barrendero de mi infancia y personaje entrañable donde los haya), esquina la calle Miguelito Los Roscos junto a calle de Tito Miguel o de Mamé.
Yo nací en la calle Reliquias nº 59, me mudé siendo un niño a la calle El Cerillo, también conocida como Marques de Estella y más tarde en la calle Palomar también conocida como calle del filántropo y benefactor D. Francisco Fernández Merchante; como se puede llamar así a una calle, es que el susodicho no tenía un mote... ¿Paco el bollullero? En mi pueblo todo el mundo lo tiene y casi siempre a mucha "honra" (que es otro mote).