miércoles, 23 de octubre de 2013

LA NOCHE...




“Canales… está lloviendo a canales
Agua a canalitas llueve
Ábreme la puerta niña
Si no quiere que me cale
Agua a canalitas llueve…”


La noche solitaria fue la único testigo, la inesperada lluvia les hizo buscar cobijo, el pequeño zaguán, abierta su puerta quizás por un olvido, y coincidir en ese espacio tiempo. Unas frases balbuceadas para aliviar la tensión de aquel momento, dos extraños, dos almas solitarias y la lluvia; no supieron ni siquiera sus nombres, pero así es el amor cuando el deseo impera, sorpresivo e inesperado. 
La complicidad de la noche oscura, a oscuras en aquel zaguán; no pasó un alma, solo los dos y la sonora lluvia, el olor de dos cuerpos mojados. Una de las veces en que se asomaron para ver si paraba, se rozaron sus cuerpos y…  Estalló la tormenta. 
Los ojos que se miran de cerca, el olor de sus cuerpos, la química del sexo y la ayuda de un relámpago intenso… Estallaron los truenos… ¿Quién comenzó?  
Quizás el relámpago encendió aquella ofrenda del deseo más carnal; se puede incluso gritar como un animal herido cuando este es irresistible. Ella se abalanzo sobre él, él se abalanzó a ella y como en un grito se fundieron los dos... Carne, saliva y sexo.
Solo la noche fue testigo de lo que allí pasó... La blancura de una piel descubierta, los senos vibrando en la tormenta, las manos que registran hasta los pliegues más ocultos y la lluvia sonora de música de fondo... La lluvia, la inesperada lluvia. 
Cuando todo acabó... Se miraron los ojos, las prisas por arreglar la ropa, un beso rápido, la sonrisa traviesa en la cara de ambos y una carrera hacia ninguna parte. ¿Ninguno de los dos olvidará jamás aquella noche? ¿ninguno de los dos podrá poner a la otra cara un nombre?…  ¿Ninguno de los dos?


sábado, 19 de octubre de 2013

RETRATO



Inquieta y vivaracha ¡Una leona defendiendo su casa! Era capaz, de sacarle los ojos al mas pintado por defender su sangre. 
La delataba, ese paso ligero, ese botar las calles mendigando. Se buscaba la vida para llenar el buche de su prole. No desmayaba nunca y jamás la vi rendirse. A veces, abría mucho los ojos en una desesperada suplica al dios de la impotencia; muy pronto las arrugas dibujaron el mapa de su cara, y no hubo coloretes, ni polvos de myrurgia para tapar las grietas de tanta mala suerte. 
No encuentro explicación para tanto infortunio. Engendró mucha vida. Los que no esperan nada de la vida son los más generososLa rueda del destino la machacó a conciencia. Ella solita llenó la botella con sus lágrimas ¡Ni un tizón hizo falta! Cuando se esta de malas, no hay Dios, ni hijo de madre que se atreva a enderezar las cosas. 
Se marchó, dejandome con un vacío absoluto; sin una referencia, se dispersó la vida con su marcha y nunca más supo igual... Nada.

jueves, 17 de octubre de 2013

OTRA MEMORIA





El corazón me dice que… El corazón me habla de todo corazón y a tumba abierta. El corazón no entiende de razones ni atiende razones, palpita bajo los pliegues de la piel y bombea con rabia, con ritmo, con fiereza, con amor, con (…) y a cada golpe de un tambor de carne viva, lleva en la sangre una marea de sensaciones, sentimientos, herencia de otras vidas y memoria de otros tiempos. 
El corazón me dice que he sido muchas cosas y que he tenido muchas formas. El corazón me habla de sentimientos y cosas ya vividas. De todo corazón siempre he vivido; a veces sin querer, a veces sin queriendo.
Tengo una memoria misteriosa junto a mi corazón, tiene autonomía propia; esto quiere decir que no atiende a razones. Se encoge de emoción cuando te mira, se vuelve de cristal cuando le aman y como tal, se parte cuando ve algunas cosas; su memoria esta hecha de… ¡Otra clase de memoria!




domingo, 13 de octubre de 2013

PRINCESA


Soy tan viejo que ya solo me anima lo imposible

"Llegas, demasiado tarde, princesa..." Sueño con la princesa solitaria. Sueño que la muchacha solitaria se me acerca. Gusta de mis caricias y me enervan las suyas.  Me gustan tanto, que vuelvo a ser aquel que ya no soy. 
Intuyo en su mirada la pasión escondida, me gusta y siento que me entiende. Huele su pelo, a sierra que despierta tras la lluvia. Mirar sus ojos, es asomarse a un pozo muy profundo.  Sus palabras calladas, es un mantra conocido y balsámico. 
En su cuerpo se esconden las esencias de oriente.  Su ser, sierpe maravillosa, se me enrosca en el deseo más desesperado. Llora el placer y duele la nostalgia de otros tiempos, pero ese sentimiento que te nace muy dentro despierta lo dormido.
Y camino en silencio. No quiero, que ni tan siquiera se escuchen mis pasos y me entretengo a echarle a mis zapatos media suelas de goma de silencio. Para alegrar la marcha, en mis hombros descansa un acordeón invisible, doy palmadas sonoras y voy tocando la flauta sin agujeros negros.
Esquivo como puedo al viento de cara y me subo al soberado de la vida, a arrullar con las palomas, a fundirme con la lluvia, con el aire y  ser paloma y lluvia. Eres como un pellizco de recuerdo en mi alma, retuerce bien, que duela y fluyan de mis ojos ríos de lágrimas. 
Quiero navegar por esos ríos, como paseo por las calles de mi vida. Camino por las calles de la vida, haciendo camino, inventado el nombre de las calles; cada día que paso por la calle, es una calle nueva y existe porque tu la paseas y la haces tuya.
Hoy es tarde y todavía no he salido a pasear las calles de mi vida, escribo en hojas muertas e intento para ti… Revivirlas.