martes, 28 de enero de 2014

NANA DE MIS RECUERDOS



Oscuro, oscuro, en alto cielo...
¿Brillan estrellas o son luceros?
Juegan los niños
al escondite por las callejas.
Pasa una vieja
con un pañuelo por la cabeza.
Suena la risa
de un grillo oculto bajo unas piedras.
Sobre las luces
blancas esquinas amarillean.
Bajo las luces
se mueven lentas salamanquesas.
En una acera
dos niños juegan al tres en raya.
Con una cuerda
saltan las niñas de tiernas trenzas.
Sale un borracho
pegando tumbos de la taberna.
Desde mi casa
escucho el paso de un automóvil.
Una luciérnaga
brilla un momento 
en la pared del estercolero. 
En la cancela
miro aquel cielo lleno de estrellas
Desde mi patio
rebosa el cielo de nieblas blancas.
Mientras me duermo
mi madre canta o llora una nana.
Poquito a poco, muy despacito,
la alegre risa
de un mundo antiguo se va apagando
y con el dulce canto,
mis viejos ojos se van cerrando.
Oscuro, oscuro...


domingo, 26 de enero de 2014

MEDITAR



"El mundo necesita una mano de ostias"

Meditar... Como medita la estatua del ángel de la muerte en un sepulcro... "El mundo necesita una mano de ostias" Lo siento, pero es lo primero que defeca el pensamiento y meditar es no pensar en nada.
Escucho caer la lluvia sobre el tejadillo de hojalata, y resuena el eco de lo cotidiano en esos salones vacíos.Nada de pensamiento, nada de reflexión, dejar que siga resonando el eco de la lluvia.
Observar y mirar la imagen de un poema, esa perla brillante a punto asomar entre las valvas de la ostra madre. Observar como la perla blanca y rutilante desaparece y se convierte en crisálida dorada y ahora… Esperar el milagro de ver la mariposa. El calor de la sangre recorre los colores de sus alas, las antenas se mecen en el aire y como un resorte dejarse ir en el viento y ser el viento. El sol brillante… Aterrizar en un campo amarillo de polen y aceptar la libación generosa de las flores.
Por desgracia y afortunadamente todo lo bueno acaba… Una mujer, un yunque, la fragua, la barra incandescente y golpear, golpear con el martillo fuerte, y moldear el tiempo.


sábado, 18 de enero de 2014

MEDITACION



Un hijo ante la tumba de su madre... En la tranquilidad del camposanto se queda dormido y sueña que su madre le arrulla y le canta.
Una madre ante la tumba de su hijo... Llora sin consuelo,  acaricia el frío mármol con sus manos y le acuna y le arrulla y le canta una nana.
Un hijo muerto... Sueña desde la tranquilidad de la muerte, que su madre le acompaña y le mece en la cuna y le arrulla y le canta.
Una madre muerta... Sueña que acompaña y guía a su hijo durante toda su vida, le protege, le aconseja y al final de su vida le ayuda a traspasar la última puerta.
Meditación final… Un hijo recordará a su madre durante toda su vida y vivirá feliz con su recuerdo; pero una madre ni en la muerte puede vivir sin pensar que acompaña a su hijo y además al ser carne de su carne, esperará hasta el último día para completarse.

miércoles, 15 de enero de 2014

BALBUCEOS


¿Cómo hablar con los niños?… Mis primeros recuerdos se funden con dos canciones absurdas y pegadizas, que reiteradamente cantaba a casi todas horas en el umbral de casa de la calle del Cerrillo; seguramente que la memoria me la juega, pero decían más o menos así… "Buá, buá, manteca colorá, el niño quiere teta y mamá no se lo daá… buá, buá y buá". Mientras se cantaba, solía realizar una montaña tras otra de puños y cuando acababa con el llanto del niño se derrumbaba la torre.
La otra canción que me viene a la mente era la de la araña que te picaba en la mano y que era sencillamente, encantadora… "Pipirigaña, mataremos a la araña, con un cuchillito afiladito. ¿Quien lo afiló? La pícara vieja que está en el rincón. Esconde la mano que te pica un gallo. Uno celeste y otro encarnado. Debajo de la cama tiene la cuna- Ura, ura, ura, ura… ¡Que te come las asaduras!". Aquí, hacía falta la ayuda de un compañero de juegos que te pusieran las palmas de las manos extendidas hacia ti, y antes de que te picasen los gallos, la araña o lo que te imaginaras, el que cantaba la canción que iba imitando a la araña, con los dedos iba arañando las palmas como si de una caricia se tratase; pero en cuanto comenzaban a picar, tenías que retirarlas o el que cantaba, te daba picotazos en ellas…¡ura,ura,ura! Como si la araña recorriera tu cuerpo.
Sencillas y rotundas al mismo tiempo…, no se que fascinación tenía sobre mi; pero podía estar horas, jugando solitario en el umbral de mi casa y quiero suponer, que la utilizaba para perfeccionar el lenguaje recién adquirido.



martes, 14 de enero de 2014

LLUEVE





¡Llueve a conciencia! Esa lluvia que limpia los tejados, las calles y que nos limpia hasta de los recuerdos… Recuerdo con nostalgia cuando no utilizaba nada para taparme, cuando empapado de pies a cabeza recorría melancólico las calles desiertas y oscuras; cuando débiles luces de ciudades antiguas hacían que me sintiera príncipe de la noche... ¡Cuando no temía a nada!
Andar por las calles sin rumbo, pasear por el gusto de caminar solo, por el gusto de andar bajo la lluvia sin más.
Sentir como la ropa mojada huele. Sentir como tu cuerpo húmedo y fresco huele, e imaginar que el halo de neblina de las luces, son puertas que te llevan a otras realidades.
Alucinar con los reflejos de la luz en las gotas de lluvia y hacer que se confunda el agua que corre por tu cara con tus lágrimas. Llorar sin disimulos o no tener que disimular una pena... ¿Cuántos malentendidos? Escuchar entre los ruidos cotidianos, las voces de los tuyos que te llaman aunque estén a mil mundos de distancia; mientras el aire te pincha en la cara los alfilerillos juguetones de la lluvia.
Una vez vuelto a casa, secarte los cabellos y envuelta la cabeza en la toalla sonreír a la imagen del espejo, sentirte nuevo y dispuesto para echarle a la vida otra manita.


lunes, 6 de enero de 2014

EL TIEMPO



Nada ni nadie ha muerto, todo queda en una cápsula de tiempo… Me duelen los recuerdos, y la noche que se ha cerrado en lluvia, no hace otra cosa que ver como mis ojos lloran.
Nadie ha muerto, todo queda encerrado en esa cápsula de tiempo… Al principio todo era nada, todo lo que tenía que existir ya existía, y no olvidar que era nada. Alguien o algo, dio un empujón a ese reloj de tiempo, este se puso en marcha y ya todo fue posible: la realidad, los sueños y todas las posibilidades de la realidad ya existían en esa nada.
Tan solo al hombre se le ha otorgado el don de saber acabar y… ¡A veces se hace eterno y son tan impredecibles las tormentas! Que esquivar los rápidos de este mi río me hace desear volar.
¡Después de tantos años! Nadie tiene piedad para el que pierde, y solo me es dado, llorar de rabia o pena… Nada ni nadie... Todo está en esa cápsula.



viernes, 3 de enero de 2014

NAVIDADES PASADAS



¿Hoy es Nochebuena?... Durante todo el día, había estado celebrando que esa noche sería la Nochebuena, y había estado cantando con los niños de su calle todos los villancicos que sabían; poco antes de que se fuera a la cama, su madre lo llamó a la mesa y le dio de cenar lo poco que había podido conseguir: un vaso de leche de cabra caliente y un polvorón de Estepa.
La cama estaba fría, y como cada noche antes de entrar en ella su madre le había calentado las sábanas colocando sobre las mismas la copa del brasero; ahora, arrebujado en las ropas de cama se sumergía en la cueva de los sueños.
¿Hoy es Nochebuena mamá? ¡Claro que si! Hoy se celebra la noche en que un niño vino a este mundo a ser Dios... ¿Me cantas el villancico de “madre en la puerta hay un niño” ? y su madre cantaba muy bajito para no despertar al pequeño de meses que dormía a su lado en la cuna… “ Madre en la puerta hay un niño, más bonito que el sol bello, parece que trae frío porque viene medio en cueros; pues dile que entre, se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad ” ahora se acordaba de la cena de Navidad que acababa de tomar, la leche caliente le había entonado las tripas y aunque no había conocido otras cenas de Navidad para comparar, sabía que había sido una pobre cena, y Dios sabría como su madre se las había apañado para conseguir los polvorones.
“Entró el niño y se sentó e hizo que se calentara, le preguntó la patrona ¿de que tierra y de que patria? mi padre del cielo, mi madre también, yo bajé a la tierra para padecer”… Pensó que seguramente algunos veníamos a la tierra a ser pobres o parias, porque alguien tenía que ser pobre y paria y que alguna virtud debería de existir en ello, aunque esa virtud no calentara precisamente.
“Hazle la camita al niño con dulzura y con primor, no me la haga usted señora que mi cama es un rincón; mi cama es el suelo desde que nací y hasta que me muera ha de ser así, y hasta que me muera ha de ser así”… mientras cantaba el estribillo del villancico, imaginó que algunos habían venido a este mundo en peores condiciones que él y sintió pena y frío por el compañero de aventuras; su hermano pequeño que dormía a su lado en la cunita se agitó en sueños y comenzó un amago de queja, la madre siguió cantando el villancico mientras mecía la cuna para dormir al hermano pequeño.
“Por la mañana temprano el niño se levantó, se despidió de la patrona con un vaya usted con Dios; yo me voy al cielo donde está mi casa y donde iremos todos a recibir gracias”… Su hermano continuó con el sueño y su madre se marchó a acompañar a su padre a la mesa camilla. 
Poco antes de que se le cerraran los párpados y se entregara como cada noche al dulce y reparador sueño, sintió que llamaban a la puerta, escuchó de su madre ¿quién será a estas horas?... Era el corsario del pueblo, una persona que su oficio era traer encargos y los paquetes de un pueblo a otro, traía un paquete desde la capital, donde trabajaban sus dos hermanas que imaginando el panorama de Nochebuena acudían a aliviar a su madre con un paquete de comida, ropa y algún que otro regalo para él.
Aquella Nochebuena, la noche en que celebramos que un niño vino a este mundo a ser Dios, le hicieron el niño más feliz de la tierra, pues dentro del paquete venían unas monedas de chocolate, envueltas en oro y plata y un cervatillo de plástico oscuro con el que pudo jugar; además le hicieron sentir por primera vez, que no estaba solo y que mientras hubiese alguien que tan solo se acordara de que existes, no estaría solo nunca y comprendió que el espíritu de Navidad era ese, el de sentirse acompañado por los tuyos, aunque estuvieran muy lejos.

miércoles, 1 de enero de 2014

VALOR



Los ángeles dicen que debo seguir con la vida tal como la vivo, es decir; bien pegado a mi sombra, en particular el mío, que ya se ha acostumbrado a la mía.
Una perla… ¡Qué sola!
Dos perlas…, brilla el oriente en los ojos de mi gata.
Tres perlas…, muchachas que juegan a salpicarse del agua de una fuente azul.
Cuatro perlas…, casi un tesoro.
Cinco perlas…, aun recuerdo en mi mano tu mano... No se si seguir contando perlas y fabricar un collar para mi ángel, pero tengo un deseo... Si me quedaran algunas monedas para gastar en mi felicidad, me gustaría comprar valor. Nada es comparable al valor: la valentía, la cualidad suprema y quien es valiente siempre será un hombre feliz y por no temer, le llamaran el temerario.