miércoles, 26 de marzo de 2014

CAMINAR UN RECUERDO




Camino 
por las calles de un recuerdo.
Para evitar la luz 
voy cambiando de aceras
entre paredes blancas 
y un cielo azul purísimo.
Se recortan las sombras.
Reconozco 
el perfil de muchas gentes
solo con ver sus sombras.
Un día
perdí mi sombra y 
fue culpa de la luz, 
estoy seguro.
Reconocer
tu sombra es importante.
Y por eso 
camino las calles de un recuerdo.


Camino… subiendo calle Santa María hasta la plaza y la sombra me lleva hacia los porches calle Rafael Tenorio el bar de la Pepeta y descanso en la cancela del cine Martinito... O bien cruzo por la calleja de las monjas subiendo el Palomar bajo por el Molino hasta los porches ya de nuevo la plaza... O mejor aun subir al pinadero hasta mi tita Pepa y pasar un momento a la bodega de un amigo asomarme a la viña y ver el cementerio donde descansa el tiempo ya pasado. Luego bajo por los Vicente calle La fuente abajo y tomar unos vinos en un sitio tranquilo que aún recuerdo. Echarnos unas risas sentados en los porches viendo pasar la gente y de vuelta a mi casa por la calleja del Molino recuperar tu sombra en los muros desnudos de la tapia las monjas... Una vez en mi casa achuchar a mi madre y beber en la lata un trago de agua dulce mientras espero un rato a que esté lista la comida...


Camino y al caminar 
por las calles de un recuerdo,
me acompaña mi sombra 
y para conocerla
ya no evito la luz 
y por esto
voy cambiando de aceras,
entre paredes blancas
y un cielo azul purísimo.

viernes, 21 de marzo de 2014

CORONADA DE ROSAS


Una  vieja está rezando
un rosario.
A ciegas pasa las cuentas.
Murmurando
paso a paso los misterios.
Desgranando
las estrellas en el cielo.
tililando.
Las viejas siguen rezando
el rosario…
Avemarías para Dios
y glorias para el diablo.
La vieja sigue rezando
el rosario.
Los misterios van cayendo.
Sonriendo
jaculatorias y rezos
caprichosos
y enlazando una oración
fantasiosa.
Mientras tanto…
Avemarías para dios
y glorias para el diablo.
Un coro de viejas rezan
un rosario.
Una corona de rosa
van trenzando.
En el cielo están temblando
escuchando.
Pedigüeñas, las letanías 
van rogando.

Mujeres violadas… Ruega por ellas
Mujeres maltratadas… Ruega por ellas
Mujeres ofendidas… Ruega por ellas
Mujeres olvidadas… Ruega por ellas
Mujeres oprimidas… Inclinaos ante ellas.
Y entre misterios y rosas van rezando…
¡Avemarías para Dios
y glorias para el Diablo;
por si acaso!

viernes, 7 de marzo de 2014

MI ABUELA


Menuda humanidad 
y tranquila presencia,
un peinarse sedosa 
con agua de romero
la nieve de sus trenzas.
Una piel arrugada 
seca de tantos soles,
 y  un pañolito oscuro 
cubriendo su cabeza.
Un grifo que gotea,
un cántaro en la puerta,
una chimenea blanca 
donde medir la vida,
un olor en la siesta.
Una tinaja de meloja,
una dulce merienda,
cacerolas de cobre,
trozos de un panal
lleno de miel de abejas.
Una burrita blanca 
en la cuadra trabada
naranjas de la huerta, 
manojos de rábanos
que vender en la puerta.
Una cuchara rota 
del cajón de madera
una sillita baja 
una radionovela
el pelo largo y blanco, 
algunas fotos viejas
un pelar pajaritos, 
la punta la nariz
húmeda y fresca.
Los besos mas bonitos 
un hasta luego abuela;
cada vez que marchaba decías 
¡Ya no te veré más...
Un eterno hasta siempre abuela!

martes, 4 de marzo de 2014

UNA DE MIEDO!





En la noche… En la oscuridad de la noche. Un estremecimiento y asustado intento una mirada.
Una mirada más allá de las sombras, más solo veo una alocada danza de minúsculas libélulas.
Proyecto con más fuerza la mirada, una mirada en flecha diría yo… Me poseen las sombras. La negrura de la noche se introduce en mis ojos.
La ceguera es atroz, es una posesión terrible. La oscuridad de afuera ahora está también adentro; en mi mente..., ocupandolo todo.
A estas alturas los ojos son incapaces de ver nada, ni tan siquiera esas pequeñas luces de la noche.
Me incorporo atemorizado... Sudoroso y temblando, palpando palmo a palmo la pared busco a tientas la llave de la luz.
Noto la suavidad de la cal en el enlucido de la pared y el camino del trenzado de los cables eléctricos, retrocedo hasta buscar el cilindro de porcelana de la llave y respirando profundamente… Me lleno de la luz.

domingo, 2 de marzo de 2014

NOCHE EN VELA



Noche cerrada. Oscuridad azul tan solo iluminada por vagas mariposas incandescentes. Se mecen las barquillas en un plato de aceite, las luces navegan en las sombras y sube la tenue luz hasta los cielos rasos; a veces oscuridad azul, oscura y decadente. 
Llora un caimán en esas noches negras, lágrimas de tristeza y amargura; ciénagas del recuerdo, trochas antiguas que recorrer a tientas… Ha pasado el fulgor de una estrella fugaz y por esas cunetas hozan los jabalíes en la tierra.
Sentir de nuevo la vida. Ya falta poco para la blanca aurora y se vislumbran las claritas del día. Los párpados me pesan y es en ese momento cuando la tristeza se rinde al sueño.
¡Cuanto tiempo se tarda en llenar la despensa de este hormiguero mío y quién fuera hormiga, para sentir la ayuda de un hormiguero entero antes de una tormenta!