jueves, 20 de febrero de 2014

ODA A MI ABUELA LOLA




Recostada en el quicio,
su figura recuerda
a un buda del oriente.
Era su cara oronda
el sol de una sonrisa,
su vientre, gelatina
donde dormir la siesta
y cuna donde soñar
al compás de su risa.
Me acunaba cantando
canciones muy antiguas,
con unas melodías
que recordaba al sur.
De su pecho brotaba
olor a masa fresca;
cuando me acariciaba,
me acurrucaba en ella
y encontraba la paz.
Te recuerdo amasando
el pan que me comía,
y en la vieja cocina
preparar con dulzor,
lo que me apetecía.
Enseñaste a mi madre
canciones y poemarios,
que luego cuenta a cuenta
a mi me transmitió.
Tu recuerdo me lleva
al umbral de la vida,
la casa de mis padres
donde todo empezó.
Hoy quiero recordar
el día que te marchaste,
lágrimas en los ojos
afloran sin pudor,
La vida nos empuja,
seguimos adelante,
llevando tu recuerdo
cerca del corazón.

lunes, 17 de febrero de 2014

LOBO Y EL NIÑO


Este cuento-nana, sencillo y fácil de recordar se la cantaron, me la cantaron, la canté a mis hijos y a mi nieta y espero la canten por los siglos de los siglos.

“Cuéntame un cuento abuelito,
antes de irme a acostar…
Esto era un niño/a muy bueno/a,
que solo quería jugar 
y un día se fue hasta el bosque 
y un lobo lo/a quiso devorar.
¡Aay aay, que miedo abuelito! 
El lobo me va a matar… 
Yo quiero estar en casita, 
con mi papá y mi mamá.”


P.D.- Habrá que repetir cien veces hasta que el niño se duerma; ya sabemos lo que se decía antiguamente… La paciencia es la madre de todas las ciencias.

viernes, 7 de febrero de 2014

TRES OPCIONES



¿Por qué la desigualdad entre iguales… Qué hacen a algunas personas dominadoras de otras… Es el deseo el causante de la desigualdad… Si no hubiese deseo? 

Las cosas se complican; ahora dicen que para pagar las deudas del mundo tienes que sobornar al mismísimo demonio y además hacerte eremita o asceta.
Las cosas se complican aún más; han recurrido a su tribunal y el tribunal ya había dictado la sentencia… ¡A ver quien es el listo que recurre!
He perdido un anillo en el mar; un regalo más que no supe cuidar, ya solo espero que lo cuiden los peces.
La lluvia persistente… Como quien dice sin querer se presentó el otoño y el otoño acabó con toda la colección de hojas fuera de su envoltorio, y todas las hojas de los árboles andaban por el suelo ramoneando.
Cierta vez paseando en silencio, un loco mandó a callar mi silencio sonoro; para decir verdad, he de reconocer que era un silencio muy ruidoso.
Todos los arquetipos de la vida lo aprendes en la infancia; allí están lo bueno, lo malo, lo feo, lo bonito y todos los adjetivos que se te puedan ocurrir, seguro que si lo piensas, lo encuentras allí. Por eso es tan importante esos primeros años y por eso recurrimos tan a menudo a esa etapa.
¿Qué hacer si en un recodo del camino te encuentras al toro del destino?... De pequeño me daban dos opciones para salir del paso.
Opción 1. ¡Hazte el muerto!…, a veces hay que reconocer que es necesario.
Opción 2. ¡Quítate la camisa del engaño e intenta torearlo! Esta segunda opción es la que requiere más habilidad.
 
Opción 3. ¡Deja que te atropelle! Esta tercera  opción es la que requiere más aguante, y la añado porque es producto de mi experiencia.
Tengo el vacío interior que se desborda y aprovecho para llenar ese vacío exterior que hay que llenar como si fuesen vasos comunicantes. 

Estoy alicaído; tengo las alas tristes, la punta de la lengua a punto de estallar, el arco de los versos bien tensados y todas las metáforas en el disparadero de la punta los dedos... ¡A ver cómo me aguanto!

sábado, 1 de febrero de 2014

¿PODREMOS?






Nada tiene importancia. Nada parece tener importancia. El mundo está cambiando y aquellos ideales igualitarios se disolvieron en la agonía del sistema. Alguien debería recordar porque se quería cambiar el mundo.
Me duele el corazón, no es mi mal precisamente la nostalgia. Estoy casi convencido, que la próxima revolución la realizaremos los sexagenarios... ¡Cómo me hubiera gustado asaltar la Bastilla!
Para la gran mayoría de seres humanos se apuran los últimos segundos de un fin de sistema. Se escucha y se mira hipnotizado los mensajes  publicitarios de la televisión, y no parece que nadie haya empezado todavía la revolución; pero un día no muy lejano comenzaremos a apagarnos del todo hasta volver otra vez a sentir el tiempo. 
Por eso digo… Concentración de nuevo, contracción de nuevo, tensión inicial y explosión revolucionaria. Abajo los que desean el poder para siempre. Abajo los que quieren ver al ser humano sometido a su voluntad. Abajo los que desean el conocimiento para imponer su criterio. Ha llegado la hora de los muchos, no será la cultura alienante lo que nos hará libres; sino la cultura revolucionaria y rompedora. 
Los que detentan el poder son pocos, manejan como nadie el conocimiento y además se pasan los derechos humanos por el forro de los pantalones. No tienen otro dios que no sea el de la impiedad, reparten limosnas y pequeñas concesiones; pero el dinero que tienen ellos es producto de nuestro esfuerzo y de su codicia. 
Dicen ¡No tocar el sacrosanto sistema financiero! Yo digo gritando fuerte… ¡Muerte a la insensibilidad de los poderosos, muerte al sistema, muerte al deseo materialista, muerte a los esbirros comprometidos con la ignorancia, muerte, muerte y muerte a todo aquello que coarte la sagrada ilusión por la vida!