miércoles, 26 de febrero de 2014

JUEGOS Y RECUERDOS


Anochecer.
Coro de niños, cantan,
¿jugando con la luna...?
¡jugando con el aire!
Cantan; bailan y cantan.
“Ha salido el sol
con una gota de aire…
que lo baile, que lo baile 
y que lo baile
y si no lo baila
lo obligamos a bailar…
¡Que salgan ya!
Que los quiero ver bailar
saltar y brincar y
andar por el aire… 
por lo bien que lo bailen
le vamos a dejar,
solo y solita en el baile…"
Me arrastran los recuerdos
hasta la noche mágica…,
un tropel de chiquillos
que corren calle arriba.
¡Juegan al toro de fuego!
Ya noche de verano
bajo la luz de la esquina
y en la malla de un carro,
juego en la telaraña 
de la red una partida eterna.
Anochecer.
Coro de niños cantan:
la tarara con lo que tiene,
el sol con su gota de aire que baila,
otros en una esquina
cantan y giran como derviches
“palito palo que no me caigo…”
y cantan y cantan y cantan.
 Azul oscuro y claro,
el fuego incandescente
de unas luces lejanas,
me hacen vivir de nuevo…
los juegos de mi infancia.

sábado, 22 de febrero de 2014

NIÑO CON ANGEL



Un día un niño de pueblo dijo:
¡Yo voy! 
No fue de capricho, 
pero asustado pasó
la noche escondido en un nicho...
Al amanecer se metamorfoseó en un bicho.
He dicho:
niño, capricho, nicho y bicho
El amo dijo al esclavo
¡Seré tu criado!
El esclavo dijo:
¡Bueno, ya veremos!
Ya veremos dijo un ciego...
¡Tu lo vistes!
Ha dicho;
amo, criado, esclavo, y ciego.
El ajuar del niño que fue,
esta hecho de:
un abrigo de su madre
¡grande!
Las lecciones de un maestro 
¡diestro!
La recomendación más pura 
¡de un cura!
Unas camisas bordadas
¡por su hermana! 
Y cerraban la maleta de hojalata, calzoncillos, calcetines, dos toallas y camisetas baratas.
La primera noche fue 
oscura y dura.
Nunca le gustó aquel tío
¡Era frío!
Un día le dijo “cría cuervos 
que te sacaran los ojos”
Nunca fue cuervo, 
tenía alas de ángel
y durante dos años, 
jugó a ser sabio
¡Qué extraño!
Ha dicho:
pobre, cuervo, sabio y extraño.
Y era un diamante en bruto, pues no había utillaje capaz de pulirlo y jamás consintió dejar de ser quien era.
Un niño de pueblo
con cara de bicho,
metido a un nicho
por puro capricho.
¡Un niño de pueblo!
He dicho un amo, criado 
por un ciego esclavo.
Un niño de pueblo; 
he dicho un pobre cuervo 
sabio y extraño
con alas de ángel... Negro por fuera y blanco por dentro.

jueves, 20 de febrero de 2014

ODA A MI ABUELA LOLA




Recostada en el quicio,
su figura recuerda
a un buda del oriente.
Era su cara oronda
el sol de una sonrisa,
su vientre, gelatina
donde dormir la siesta
y cuna donde soñar
al compás de su risa.
Me acunaba cantando
canciones muy antiguas,
con unas melodías
que recordaba al sur.
De su pecho brotaba
olor a masa fresca;
cuando me acariciaba,
me acurrucaba en ella
y encontraba la paz.
Te recuerdo amasando
el pan que me comía,
y en la vieja cocina
preparar con dulzor,
lo que me apetecía.
Enseñaste a mi madre
canciones y poemarios,
que luego cuenta a cuenta
a mi me transmitió.
Tu recuerdo me lleva
al umbral de la vida,
la casa de mis padres
donde todo empezó.
Hoy quiero recordar
el día que te marchaste,
lágrimas en los ojos
afloran sin pudor,
La vida nos empuja,
seguimos adelante,
llevando tu recuerdo
cerca del corazón.

martes, 18 de febrero de 2014

YA SIENTO PRIMAVERA




Silencio...
Por las esquinas 
de las callejas
se esconde el aire.
Juega travieso
a levantar faldas.
Se escuchan risas
y una voz grita
¡Voglio una ragazza!
¡Voglio una ragazza!
contesta el eco.
Quiero una niña
que me comprenda.
Quiero agarrarla
de la cintura,
bailar con ella,
oler su pelo,
hacerle trenzas,
fundir mi pecho 
frente a su pecho,
sentir su fuerza,
romper la tarde,
dormir la siesta,
besar su boca,
mirar despacio 
sus ojos verdes,
llorar con ella,
pintar la tarde 
de colorines,
morir en ella.
Sentir que viene 
otra primavera,
abrir las puertas.
Dejar que el aire
juegue travieso
y levante falda.
Se escuchen risas.
Soñar que empieza
de nuevo todo.
El alboroto,
siempre renace
de un gran silencio...



viernes, 7 de febrero de 2014

UN MILAGRO

I
Jamás olvidaré la noche que bajo la luz amarilla de la vieja cocina de la calle pobreza, alguien hizo el milagro de transformar un grano de maíz en un copo de nieve... nunca lo olvidaré ¡fue inolvidable!
Las lagartijas se distribuían la pared y jugaban una partida de caza con sinuosos y ortopédicos movimientos; durante el día estas desaparecían de la escena y la cocina volvía a ser una cocina: con su mesita de madera, sus cachivaches, la chimenea y sobre todo la madre de mi alma.
En cuanto oscurecía… ¡Que tristeza de luz amarilla!  Yo solía derretir unos terrones de azúcar en una vieja sartén y luego vertía su contenido en la mesita de madera donde previamente había vertido unas gotas de aceite para evitar, que al enfriarse el caramelo  se pegara a la misma.
Hablando de tristeza... recuerdo que mi madre me contaba una historia donde la "prota" de la misma era una muchacha que pasaba las de Caín hasta reunirse con el príncipe y donde a ella le encomendaban una tarea casi imposible de realizar... tenía que llenar una botella con sus lágrimas, claro está, lágrimas de tristeza ¡la de noches que intenté imaginar esa proeza!
La razón me dice que una armonía puede ser un mensaje, y que entre silencios se puede esconder ese mensaje; por eso jamás olvidaré la noche que bajo la luz amarilla de la vieja cocina de la calle pobreza… alguien hizo un milagro.