martes, 30 de agosto de 2016

IDILIO DE VERANO



En la charca verde
la serpiente nada,
dos ranas y un sapo
se salen del agua.
Un niño sentado
se mira la cara,
su perra curiosa
se lanza a buscarla.
El bosque de juncos
se mece y se baña,
la tarde tranquila
conmueve la estampa
y las nubes blancas
cansinas y lacias
como enamoradas
se pasean en barca.
Fundido en la tierra
nada desentona,
todo suspendido
como en un ensueño
plácido y sereno.
El aire solano
cauteriza y sana,
y los pajarillos
que alegres se bañan,
mojando sus picos
de un rumor sonoro
de verde esperanza,
le añaden la música
a la tarde plácida.


viernes, 29 de julio de 2016

A MI PUEBLO



Subiendo desde Huelva, 
ante su torre mora, 
en un escorzo alegre y blanco;
como una sonrisa,
se inclinan los muritos.
Toca su cielo azul
tan cercano al misterio, 
y es vigía de su ermita; 
uniendo sus miradas 
en el cordón del aire se vigilan. 
Santa y campanas 
que de alegres que son 
repican y repican. 
Bálsamo de aire 
caliente y marinero, 
huelen a yerbabuena, 
geranios y eucaliptos
sus calles solitarias; 
y un silencio sonoro 
con bochorno solano, 
cauteriza las sombras 
que pinta las canales 
en las aceras limpias.
Como en un sueño
voy caminando pasos,
de alquitrán y adoquines; 
que de espaldas al sol 
me refugian en la cal,
tan blanca como el alma
de sus fachadas lisas.
¡Pueblo soñado,
como se que eres mío…
Yo, no te vendería!


domingo, 17 de julio de 2016

LA MUERTE DE UN MACARRA




No volverá a ser joven,
se le acabó la vida…
Sentado está en la acera;
inmóvil e indolente
¡Como siempre!
Se le escapa la vida,
la bala le partió en dos
el espinazo y
siente por no sentir;
que está perdiendo la partida.
El julay que le dio por detrás,
sabía lo que se hacia,
la baba le resbala (lentamente)
del labio distendido,
Aguanta la vejiga (a duras penas)
De nada le valió 
su Smith & Wesson
de cachas nacaradas;
en el bolsillo de la gabardina
la mano suda rabia,
la izquierda apoya tiesa
como un calzo de carro
en los panots cuadrados
de la acera mojada.
En el espejo del escaparate
de la tienda de enfrente.
la maniquí vestida de putita,
sonriente 
le observa calladita
¡Que monada!
Se observa distraído junto a ella,
pronto serás mi hermana piensa.
Los recortes de las escenas
censuradas de su vida
pasan al volapié
y sin querer por su memoria;
abierto el sobre vuelan sin ganas.
Alguien que dio la voz
llamó a la pasma.
Al viento sus sirenas
será la banda sonora
de la ultima escena…
¡Jodida y puta vida!
Sus últimas palabras.


miércoles, 13 de julio de 2016

MAULLIDOS




Porque te pienso.
Porque me dueles.
Porque cuando me falta el aire,
suspiro y lloro.
¿Qué porqué lloro…?
Porque te quiero
Porque me duele 
este perder el tiempo,
esta inacción forzada,
esta opresión del pecho;
es tan...
Que mi gata aburrida,
pidiendo igual que tu
que la acaricie,
destroza con maullidos.
Hace un calor ardiente,
será que condenado
por tu ausencia;
me sienta en el infierno
este verano.
Achicharrado en la caldera,
de este aceite nostálgico;
ya mi vida sin ti
es un espacio sin salidas,
claustrofóbico y tántrico...
Aunque parar quisiera,
estando quietecito,
parece que camino y
montado en este cochecito 
de carrusel de feria,
sufro mareos del vértigo
de dar vueltas a tu asunto;
y mientras, 
mi gata,
requiere mi atención…
Con sus maullidos.

viernes, 10 de junio de 2016

UN DIA DE ESTOS...





La tristeza no es triste, la tristeza es sentimiento vivo; la tristeza recorta y aúna lo importante, todo aquel que resiste adora su tristura, la tristeza modela un buen carácter, los poetas navegan con frecuencia en esas aguas lentas, la tristeza es la amiga callada de los que sienten el pulso de la vida. 
Lagrimas, el cielo ceniciento se prepara para que soplen la humedad de esos aires de la desesperanza... Si el mundo se acabara ahora mismito, no alteraría mi espacio, me quedaré sentado en mi sillón preferido, ensimismado  y feliz por lo vivido; no es que me sienta realizado, es que no lo necesito, total para seguir buscando"… Soy tan pretérito que ya solo me gustan (animan) los imposibles.
Caminaré las calles solitarias y me perderé en la niebla, una vez ya fui un hombre perdido y triste, llorando por no saber quien era sin consuelo; pero ahora, me perderé a conciencia. Dicen que quien canta su mal espanta… Yo, cantaba hasta dolerme la garganta. 
Tan lejos de mi casa estoy casi perdido, nadie sabe quien soy y no me reconozco ¿Donde estarán aquellos que sabían de mi suerte? Vómito negro y purgante amargo, como naufragues te espera agua salada hasta saciarte... Universal emético.

miércoles, 25 de mayo de 2016

PEDALEANDO



Mi padre me compró una bicicleta… La bicicleta era un poema de 200 pesetas  o 40 duros u 800 reales de vellón.



Era tan vieja que…
Solo tenía, 
aire en las ruedas.
Aire, silencio, alma y
era capaz de abrir
un canal a la distancia.
Entre silencios, jadeos, un tambor;
y en los radios ilusión y… ¡Abracadabras!
Los silencios eran jalones
en los vallados de un camino
y la rima, un ruido de cadenas
¡Cric, crac y… Aire, aire!
Calma, silencio y sueños.
Ahora, 
que ya he subido al pimpollo 
mas alto del árbol de mi vida, 
siento como levito, 
que ya no pesan las fatigas. 
La mochila de lo pasado 
solo contiene… Aire,
aire y agua; 
agua de lagrimas
y ecos de palabras.
En esta tarde radiante de primavera 
he soñado paseando en bicicleta, 
un poema.
¡Una mata de cidra en el alpende! 
Junto al brocal del pozo, 
mi madre atareada en el jardín,
sucias las manos,
injerta y siembra. 
Con mucho duende, 
los niños que juegan en la calle
se divierten; 
escucho la algarabía 
y el jalear como de un pueblo en fiestas. 
veo a mi padre,
sentado en la sillita baja, 
rodeado de rosales,
jazmines, claveles y geranios;
sueña que ya es eterno y 
en el aire,
de la tarde, 
sombra, flores y calma... 
Mi bicicleta solo tenía 
aire en las ruedas,
pero podía llevarme  donde  quisiera.





sábado, 23 de abril de 2016

ALELUYA




Melancolía ante la fugacidad de la vida y luego una melodía desencadenada... El canto del agua, el sol en la cara y tu pelo al viento. Llovía y camino a tu casa corrimos a refugiarnos en el portal abierto de una calle cualquiera. Nos sentamos en el banco de madera junto al cajón de los buzones y charlamos de cosas divertidas.
Tu, con el novio en la mili, y yo, con las ganas del que nunca se cansa de comer con las manos; intuyendo tu carencia de sexo, como un lobo me lancé a devorarte enterita… Me comí toda tu boca, tu cara, tus ojos, tu maquillaje, tu camisa y todos tus recelos; tu risa se borró de la cara y el aire se puso circunspecto y tenso... Nos metimos en el cuarto donde se guardan las cosas que estorban, junto a las escobas.
Tu, bruja, te montaste en la escoba mía y me llevaste de aquelarre a tu cueva de misterio y calma. ¡Lo que son las ganas! Los dos sin querer lo queríamos y la vez primera que la vida propuso, los dos lo encontramos. Amen y Aleluya.