miércoles, 27 de julio de 2016

QUIEN NO...


Te lo juro... ¡La última vez que salgo a flote de un naufragio!  Yo, como el de Frankenstein, estoy hecho de trozos de vosotros. Soy como "el tío del saco", solo que en vez de chiquilla que de el cante, colecciono preguntas:
¿Quién no ha querido dejar alguna huella?
¿Quién no sintió que era manejado como una marioneta?
¿Quién no tuvo en vez de neuronas pájaros en la cabeza?
¿Quién no sopló con ganas la luz de una candela para provocar un huracán en cualquier parte?
¿Quién no usó una mascara para pasear y que te vieran de mejor cara?
¿Quién no miró unos ojos cándidos y desvió la mirada por vergüenza?
¿Quién no mintió para sentirse amado o mintió por no hacer daño?
¿Quién no pensó que su vida era una tragedia?
¿Quién no daría la vida por sus hijos y quién no mataría a quien les hiciera daño?
¿Quién no coleccionó mariposas vivas en un tablón de corcho?
¿Quién no deseó volar… Al mirar como vuelan las aves?
¿Quién no deseó perderse en el mar de unos ojos bonitos?
¿Quién no pensó “aunque la mona se vista de seda…”?
¿Quién no rezó a algún dios a sabiendas que no sería escuchado?
¿Quién no cerró los ojos al besar a una chica bonita?
¿Quién no temió morir y quién no deseó estar muerto… Cuantos morimos de verdad?
¿Quién cuando estuvo triste no deseó que su madre le cantara una nana?
¿Quién no se sintió pequeño ante la naturaleza?
¿Quién no deseó mirar por el ojo de una cerradura?... Y por ultimo para no fatigaros
¿Quién no pisó una mierda y dijo ¡Mierda!?


domingo, 17 de julio de 2016

LA MUERTE DE UN MACARRA




No volverá a ser joven,
se le acabó la vida…
Sentado está en la acera
inmóvil e indolente.
¡Como siempre!
Se le escapa la vida,
la bala le partió en dos
el espinazo y
siente por no sentir;
que está perdiendo la partida.
El julay que le dio por detrás,
sabía lo que se hacia;
la baba le resbala (lentamente)
del labio leporino,
Aguanta la vejiga (a duras penas)
De nada le valió 
su Smith & Wesson
de cachas nacaradas;
en el bolsillo de la gabardina
la mano suda rabia,
la izquierda apoya tiesa
como un calzo de carro
en los panots cuadrados
de la acera mojada.
En el espejo del escaparate
de la tienda de enfrente.
la maniquí vestida de putita,
sonriente 
le observa calladita
¡Que monada!
Se observa distraído junto a ella,
pronto serás mi hermana piensa.
Los recortes de las escenas
censuradas de su vida
pasan al volapié
y sin querer por su memoria;
abierto el sobre vuelan sin ganas.
Alguien que dio la voz
llamó a la pasma.
Al viento sus sirenas
será la banda sonora
de la ultima escena…
¡Jodida y puta vida!
Sus últimas palabras.


lunes, 11 de julio de 2016

SOÑANDO IMPOSIBLES


La estancia es sombría, 
un suelo de tierra
 resbala al pisarlo.
La humedad del suelo,
huele que alimenta.
En la carbonera  
hay curianas negras.
¡Curianas negras…!
Curianas de patas muy largas 
y abdomen enorme, 
que arrastran pesadas 
por la húmeda tierra.
Junto a la pared, 
la tinaja ocre 
donde blanca y dócil 
muere la cal viva, 
y un cubo de zinc 
con cuatro escobones.
En las telarañas 
cuelgan moscas muertas, 
envueltas en sus pequeñitas 
sábanas de niebla.
Cuelga de las vigas: 
la romana vieja
tras pesar al cerdo, 
una hoz mohosa 
para segar la hierba
y un velon de cobre 
que dio luz a oscuras 
en noches antiguas.
La luz a raudales 
entra por la puerta, 
y obliga a mis ojos 
a ser dos puñales 
tras la línea recta 
con la que encarcelan 
la luz mis pestañas.
En aquella estancia 
pasé tantas horas… 
Soñando e imaginando 
como sería otra vida 
en otros universos. 
Cualquier desconchado, 
podía ser la puerta
 por donde escapar 
de una realidad 
que no me era ajena…

No se escoge el lugar para soñar y por eso mismo cuando se acaba el día, el jilguero en la jaula sueña una rama.