viernes, 10 de junio de 2016

UN DIA DE ESTOS...




Caminaré las calles solitarias y me perderé en la niebla, una vez ya fui un hombre perdido y triste, llorando por no saber quien era sin consuelo; pero ahora, me perderé a conciencia. Dicen que quien canta su mal espanta… Yo cantaba hasta dolerme la garganta. 
Tan lejos de mi casa estoy casi perdido, nadie sabe quien soy y no me reconozco ¿Donde estarán aquellos que sabían de mi suerte? Vómito negro y purgante amargo, como naufragues te espera agua salada hasta saciarte ¡Universal emético!