martes, 30 de agosto de 2016

IDILIO DE VERANO



En la charca verde
la serpiente nada,
dos ranas y un sapo
se salen del agua.
Un niño sentado
se mira la cara,
su perra curiosa
se lanza a buscarla.
El bosque de juncos
se mece y se baña,
la tarde tranquila
conmueve la estampa
y las nubes blancas
cansinas y lacias
como enamoradas
se pasean en barca.
Fundido en la tierra
nada desentona,
todo suspendido
como en un ensueño
plácido y sereno.
El aire solano
cauteriza y sana,
y los pajarillos
que alegres se bañan,
mojando sus picos
de un rumor sonoro
de verde esperanza,
le añaden la música
a la tarde plácida.